Un regalo de Sergio Astorga

martes, 3 de mayo de 2011

Arnold Schönberg: Noche transfigurada

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E. Schiele. Retrato de Arnold Schönberg 
1917. Galería del Belvedere, Viena.


Por lo general, cuando escucha o lee la palabra Schönberg (o Schonberg, a la americana, que es como a él le gustaba ver su nombre escrito), a una buena parte de los humanos, incluídos aquellos que poseen buenos conocimientos y una manifiesta debilidad por la música clásica, se le encogen las circunvoluciones del cerebro por el espanto, al tiempo que sus neuronas comienzan a sufrir  severos cortocircuitos alternos y persistentes mientras se le iluminan dentro del cráneo letreros de neón con términos tales como dodecafónico o atonal y, acto seguido y sin solución de continuidad, una fecha multidireccional fosforescente en cuyo interior parpadea de manera furibunda un huir inmediatamente.

Y sin embargo, yo me atrevería a decirles que la obra del polifacético compositor, por aquel entonces aún austrohúngaro y no checo, es mucho más que eso. De acuerdo en que no soy una experta y haberlos haylos para ponerle etiquetas, pero fíjense que después de más de dos años absolutamente fascinada por su música me atrevo a decir que podría ser definido perfectamente, al menos pero no solo en la primera etapa de su vida, como "el último romántico" alemán.

La idea de que las composiciones surgidas de su mente y su forma de teorizar y llevar a la práctica sus inquietudes y búsquedas musicales han transformado la música "culta" del siglo XX e incluso la del XXI es algo que ya nadie pone en duda. La tensión entre forma y contenido de la mayor parte de su obra, la evolución, no tan repentina como algunos piensan, hacia una desestructuración de la armonía académica o su continuo afán por descubrir nuevos modos y temas y profundidades musicales se merecen en sí mismos una serie de varias entradas, pero no creo ser la persona más apropiada para llevarla a cabo. Con todo, no me resigno a que la mayor parte de mis lectoyentes sigan arrugando la nariz al solo sonido de su nombre. Es por lo que creo que merece la pena intentar ahondar en otras etapas compositivas de este ciudadano, vienés primero; berlinés, barcelonés y parisino a tiempo parcial y californiano por último y debido a su huída de Europa por  su manifiesta animadversión al nazismo. Así pues, hoy les traigo una de las primeras obras de este compositor autodidacta, empapada todavía del sentido brahmsiano de la variatio  y del concepto del poema sinfónico de Wagner, en una imbricación imperfecta, dramática, profundamente sentimental, en el más noble sentido del término.

Verklärte Nacht (Noche transfigurada) fue compuesta en 1899,  a caballo entre dos siglos. Pero también a caballo de dos formas de entender la música, el arte, la vida en general. No podemos olvidar que en aquellos momentos Viena era ya, y continuaría siéndolo hasta el estallido de la PGM, un auténtico hervidero de nuevas formas musicales (Zemlinski o Mahler), pictóricas (Klimt, Schiele, Kokoschka, Kandinsky, el propio Schönberg y los miembros de Der Blaue Richter), arquitectónicas (Otto Wagner, Olbrich o Loos), de pensamiento filosófico (Freud o las ideas de un recién fallecido Nietzsche), literarias (Dehmel, Werfel o Roth). Pero es que además está obra está  inspirada directamente en un poema dual de Richard Dehmel, en el que lo descriptivo y lo dialogado, la forma breve y la estrofa, el hombre y la mujer, la tiniebla y la luz, el abandono y el amor, el sentido de la culpa y la liberación de ésta, la tristeza y la alegría, la muerte y la nueva vida chocan continuamente entre sí, creando una tensión dramática y un entretejido de texto y música tal, que hacen de "este poema sinfónico para cuerda" la pieza más conocida y menos rechazada de la obra de Schönberg, pintor a tiempo parcial y siempre músico.

Intentaré no hacerlo muy largo por lo que, por fortuna para Vds., las aburridas explicaciones teóricas se verán reducidas en  lo posible. Eso sí, de la guía de escucha no van a librarse tampoco esta vez. De todas formas, les adelanto que la música se basa  tan fielmente en el poema que no van a tener el menor problema en seguirla y disfrutarla.

Unas breves palabras sobre el autor del poema. Amigo personal de nuestro compositor, incluso alumno suyo en lo que a enseñanza musical se refiere, Richard Dehmel era muy conocido y popular en las dos últimas decadas del XIX y su influencia en la literatura en alemán de la época y posterior fue más que notable. Muchos lieder de Strauss, Zemlinski o Weber se componen a partir de sus poemas. Su universo lírico, basado en la  relación hombre-mujer sincera y sin ataduras y cargado de conceptos como el amor libre o la libre unión erótica, es definitorio en su corpus de poemas. La amistad con Mahler o Strinberg no era en absoluto ajena a esas ideas.

El poema Verklärte Nacht pertenece a su libro Weib und Welt (Mujer y Mundo) y creo que ha llegado el momento de que disfruten del mismo:



Verklarte Nacht


Zwei Menschen gehn durch kahlen, kalten Hain;
der Mond läuft mit, sie schaun hinein.
Der Mond läuft über hohe Eichen;
kein Wölkchen trübt das Himmelslicht,
in das die schwarzen Zacken reichen.
Die Stimme eines Weibes spricht:

Ich trag ein Kind, und nit von Dir,
ich geh in Sünde neben Dir.
Ich hab mich schwer an mir vergangen.
Ich glaubte nicht mehr an ein Glück
und hatte doch ein schwer Verlangen
nach Lebensinhalt, nach Mutterglück
und Pflicht; da hab ich mich erfrecht,
da ließ ich schaudernd mein Geschlecht
von einem fremden Mann umfangen,
und hab mich noch dafür gesegnet.
Nun hat das Leben sich gerächt:
nun bin ich Dir, o Dir, begegnet.

Sie geht mit ungelenkem Schritt.
Sie schaut empor; der Mond läuft mit.
Ihr dunkler Blick ertrinkt in Licht.
Die Stimme eines Mannes spricht:

Das Kind, das Du empfangen hast,
sei Deiner Seele keine Last,
o sieh, wie klar das Weltall schimmert!
Es ist ein Glanz um alles her;
Du treibst mit mir auf kaltem Meer,
doch eine eigne Wärme flimmert
von Dir in mich, von mir in Dich.
Die wird das fremde Kind verklären,
Du wirst es mir, von mir gebären;
Du hast den Glanz in mich gebracht,
Du hast mich selbst zum Kind gemacht.

Er faßt sie um die starken Hüften.
Ihr Atem küßt sich in den Lüften.
Zwei Menschen gehn durch hohe, helle Nacht.



La noche transfigurada


Dos personas caminan a través de un desolado y frío bosque;
la Luna los acompaña, y ellas la contemplan.
La Luna se desplaza por encima de los altos robles;
ni una nubecilla enturbia la luz celeste
hacia la que se yerguen las negras cumbres.
La voz de una mujer habla:

Llevo un hijo dentro de mí, que no es tuyo,
camino en pecado junto a ti.
He cometido conmigo misma un grave delito.
No creía más en la felicidad
y, sin embargo, sentía un fuerte anhelo
de dar sentido a mi vida, de sentir la felicidad materna
y el deber; por eso tuve la desvergüenza
de permitir estremecida que mi sexo
fuese tomado por un hombre extraño
e incluso me sentí bendecida por ello.
Ahora la vida se ha vengado:
ahora que te he encontrado a ti, ¡oh! a ti.

Ella camina con pasos torpes.
Ella mira hacia lo alto: la luna la acompaña.
Su mirada sombría se anega en luz.
La voz de un hombre habla:

Que el niño que has concebido
no sea una carga para tu alma.
¡Oh, mira, con qué claridad resplandece el universo!
Todo está rodeado de esplendor;
tú me empujas hacia un frío mar,
y, sin embargo, nuestra propia calidez centellea
de ti en mí, de mí en ti.
Ella hará que el extraño niño se transfigure;
darás a luz como si fuese mío;
tú me has aportado el esplendor,
de mí mismo has hecho un niño.

Él la abraza por sus fuertes caderas.
Su aliento se besa en los aires.
Dos personas caminan a través de una noche sublime y clara.
                                                                    
                                                                             Richard Dehmel
                                                                                                                              (Trad. Gabriel Menéndez Torrellas)




Hermoso, ¿verdad? Y heredero del romanticismo alemán de todas todas. Como les indicaba antes, la poesía se estructura en cinco partes bien diferenciadas, tanto formal como conceptualmente. 1ª, 3ª y 5ª, mucho más breves y de corte descriptivo y 2ª y  4ª, más extensas y trenzando entre ambas un diálogo dramático. La dualidad a la que me refería al inicio de la entrada es evidente. La belleza, la suavidad, la melancolía, la esperanza del texto, definitorias y resplandecientes.

Y sobre estos mimbres levantó Schonberg una bellísima, atractiva, fascinante composición. Y como la poesía de la que surge, consta también de cinco partes que se corresponden con las de ésta: Sehr langsam - Breiter -  Schwer getont - Sehr breit und langsam -  Sehr ruh [más o menos: Muy despacio (Adagio molto) - Más amplio (Largo assai) - Pesadamente marcado (Pesante/Grave) - Muy amplio y lento (Largo e Adagio molto) - Muy tranquilo o suave (Adagio)]. He de hacer notar que tanto la traducción como la equiparación a los términos son mías y están hechas como diox me dio buenamente a entender y para que Vds. me sigan. Para nada lo tomen como algo académico. Como es altamente probable que la traducción sea en algunos casos errónea y no se equipare a los términos ortodoxos musicales al uso, se agradece cualquier aportación por parte de los germanotranscriptores o los músicos, que esta bitácora puede presumir de tener como asiduos visitantes unos cuantos en una y otra rama.

No tendrán ningún problema en apreciar los diferentes movimientos pues van separados por leves pausas. Además el ritmo les dará pistas sobre el cambio. La ventaja añadida es que los fragmentos musicales se adaptan como un guante al poema. Descripción de la naturaleza en los impares; expresión de sentimientos humanos, en sus complementarios. Los impares forman un solo bloque,  con  preludio, interludio y postludio. Y así nos van marcando el camino que la pareja sigue desde la más absoluta desolación y soledad en un bosque escondido bajo las tinieblas (1), pasando por la breve iluminación de la luna que ayuda a la mujer a caminar y hace que conciba esperanza (3),  hasta el triunfo de la claridad, la serenidad, la luz (5). No hay drama en ninguno de los tres. Musicalmente, la variación a lo Brahms articula las tres piezas y la pliega a la descripción.

El drama se desarrollará por el contrario y con toda su fuerza en los movimientos pares, en los que la sensualidad está fuertemente marcada. La tensión dramática asciende o desciende en el mismo orden que en el poema, sustentada por los crescendi y rallentandi sucesivos. Ahora no hay variaciones sobre un mismo tema, sino varios leitmotiv, como sucede en la ópera wagneriana. Son ellos los que permiten que la música se adapte con precisión al poema como una segunda piel sobre éste. En el primer caso, la tristeza, la agitación y la fiebre del sentir de la mujer y de su sensación de pecado cristalizan en el temblor de los violines, en ese movimiento progresivamente ralentizado (2). Por el contrario, el cuarto movimiento es mucho más suave, marcado por los violoncellos. Su sonido modulado y sereno pone voz a la respuesta reconfortante de su compañero.

Y el movimiento final, aun siendo descriptivo, presenta múltiples atisbos de atonalidad (mucho más que en el resto de la obra, aunque ahí puedo patinar de manera ostentosa). Yo no sé definirles la atonalidad; solo sé que la siento. Es como un desvanecerse, como el triunfo de la suavidad sin dominio alguno. Esos pasajes que parece que se empeñan en llevarle la contraria a lo que nuestro cerebro nos adelanta. Y esa atonalidad puede llegar a crear angustia y ansiedad o todo lo contrario: la más profunda y desvaída serenidad. Y siempre tengo esa sensación al escuchar el final de esta obra. El biógrafo y alumno de su creador, Egon Wellesz lo describió así, en 1921: "Ahora, sólo la naturaleza tiene la palabra. Con una dulzura de infinita pureza, la música pinta el cuadro de un bosque solitario envuelto en una viva claridad. Rodeada por una indecisa melodía se estremece aún la dicha de los dos seres que se han reencontrado". Pues eso, exactamente eso.

La versión original fue estrenada en la Kleiner Musikvereinsaal de Viena, en marzo de 1902. Como se pueden imaginar esa mezcla entre la variación brahmsiana y la sonoridad de Wagner por un lado con pasajes de una más que incipiente atonalidad desconcertó al público. Ni les hablo ya del erotismo del poema transcrito a la pieza musical, porque, más que desconcertarles, yo diría que directamente los turbó. Se prohibieron las audiciones posteriores en dicha sala. La que hoy pueden escuchar a continuación, mis queridos lectoyentes, es sin embargo la transcripción que el propio compositor realizó para orquesta de cuerdas, con partitura para contrabajos. Fue estrenada por el mismo Schonberg en 1919 y revisada definitivamente por él en 1943.

A pesar del rotundísimo fracaso en el día de su estreno y del escándalo que provocó, les aseguro que Dehmel quedó fascinado por la fiel reinterpretación musical de su poema. Espero que a Vds. les suceda exactamente lo mismo. Yo desde luego me confieso enamorada sin remedio de esta Noche Transfigurada.

Una última recomendación: intenten echarle un vistazo a la obra pictórica que dejó Arnold Schönberg. Vale la pena.

Espero que hayan conseguido llegar sanos y salvos hasta aquí. Bueno, Vds., su mente y sus oídos. Confío también en que la obra les haya proporcionado serenidad y belleza en la espera y que la guía les haya sido de utilidad. No me olvido de mencionar que la primera vez que la escuché en directo la disfruté muchísimo pues previamente me había apoyado en textos de Gabriel M. Torrellas y Juan Manuel Viana. El ritmo de la guía tal y como se la he descrito ahora ha corrido de mi cuenta con los conocimientos que entonces aprendí. La escucho tan a menudo que casi me la sé de memoria. Como tal opinión, absolutamente subjetiva, es susceptible de enriquecerse o modificarse con las que Vds. voluntariamente aporten.

Como tengo el ánimo vago para escribir y cada vez que me da por actualizar las Variaciones me quedo algo exhausta, quizá la próxima entrega se demore un poco. Pero no se hagan ilusiones, que siempre vuelvo.

Mientras tanto, disfruten de esta primavera cambiante y traviesa. Si la alergia no se lo impide salgan al campo, que está precioso y aprovéchense de los días cada vez más largos y cálidos. Con los tiempos que corren eso es más que un privilegio. Yo por mi parte casi estoy preparando ya un todavía improbable viaje en junio. Y se me hace la boca agua solo de pensarlo, aunque no se materialice... ¡Ah, se siente!, que llevo un montón de meses sin hacer una sola excursión, ni siquiera a la Casa de Campo y mi annus horribilis no se lo deseo ni a mi peor enemigo.  Y no se me quejen, que Vds. acaban de volver de Semana Santa.

Intenten pues sufrir lo menos posible, que les va a dar igual y no está el horno para desgastes inútiles.

Buenas noches.


A.Schönberg (1874-1951). Verklarte Nicht (Noche transfigurada). Op. 4, 1899. Versión para orquesta de cuerda del propio compositor realizada en 1917. Tapiola Sinfonietta. Jean-Jacques Kantorow, director. BIS, 1995. ELPAIS, 2004.




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33 comentarios:

El Drac dijo...

Creo que la vergüenza de la mujer y la resignación del hombre son culpa de andar hambriento de amor por la vida; así llegan muchos y muchas y toman lo que debió ser para la persona indicada. No sé si se podrá vivir con ésa resignación en caso de que haya mentiras que encubran el hecho, es muy difícil, porque al final las cosas se van descubriendo; cuado hay verdad desde un primer momento sabvemos a lo que nos atenemos y cada paso tiene la luz de los verdadero. Un gran abrazo

Devaneos de un moderno Peter Pan dijo...

Schöenberg le trajo, a Peter P., por la calle de la amargura durante sus años de bachillerato. Esas escalas que me hacían retorcerme hasta el retortijón... Las recuerdo con horror, sinceramente. Así que no le voy a negar mi acercamiento escéptico a su entrada.
Sin embargo, el año pasado trabajé sobre la exposición de "El Jinete Azul" de 1911, organizada por V.Kadisnki y me sorprendió gratamente su obra pictórica (la que no tiene nada que ver, por cierto, con la gran mayoría de su obra teórico-musical). Me llamaron la atención, especialmente, sus paisajes y borradores.
En cuanto a sus "retratos, autorretratos, visiones y miradas", hay un par de ellos (como "Der Rote Blick / Red gaze, 1910") que parecen hermanos de "El grito" munchiano de 1893. Supongo, claro, debido a la corriente expresionista, eslabón, como bien atestigua usted de "Verklarte Nacht", entre el arte del último romanticismo y la pintura moderna.

Me alegro de ver actualizaciones suyas. No se haga vaga (aunque rime) y regálenos más entraditas como ésta.

Un abrazo de su atento amigo,

Peter P.

Isabel dijo...

Es estremecedora esta primavera cambiante o noche transfigurada. Se instala dentro, muy dentro.
Después de leerte y admirar todo lo que sabes y que imprimiré si me das permiso, cuando he llegado a lo que dices sobre la tonalidad: sentirla, se siente, como siento la contenida en el poema.
Es una maravilla, querida Freia, no sé como darte las gracias por este disfrute. Se la voy a regalar a mi Manué, que creo no la tiene, le encanta la música clásica.

Hemos estado en Berlín y me he acordado de ti y de Gemma y Fernando. No hemos podido ir a la Filarmónica, es una empresa casi imposible encontrar entradas, pero escuchamos su música en la 2 de TV el domingo pasado.

Ahora, solo la música tiene la palabra.

Un fuerte abrazo agradecido.

Martine dijo...

Mientras escucho esta hermosa Pieza te agradezco infinito que colmes mis enormes lacunas en lo que a Música Clásica se refiere..ya leí detenidamente tu Entrada en Google Reader, me empapé de ella.. ¡Cuánto sabes Ma Petite Comtesse, y qué didactica eres!
Y para mí una hermosa sorpresa añadida: Egon Schiele.. Conozco sus obras,alguien muy entendido me las ha hecho apreciar en toda su dimensión y su dramatismo -sus retratos femeninos lo son-
Que decirte que no sepas ya:¡ Una maravilla de Entrada, comme d'habitude!

Mille doux bisous, Romantiques à souhait..

RGAlmazán dijo...

No lo conocía y me ha gustado, mi querida condesa.
Un beso cordial,

Salud y República

Gemma dijo...

A mí también me ha gustado mucho, Freia querida. No soy ni mucho menos conocedora del lenguaje musical, pero me parece que 'breiter' podría traducirse en castellano por "más ancho o amplio", pues se trata de un comparativo. En cuanto a tu artículo sobre Shönberg no solo me ha encantado por la amenidad y conocimiento desde el que nos hablas siempre y acercas piezas y autores fabulosos, sino porque logras aunar con tu análisis música, poesía y crítica a un tiempo.
Mil gracias por.
Todos tus lectoroyentes estamos en deuda contigo. Te vamos a tener que nombrar, de seguir así, nuestra "desasnadora musical preferida". :-)
Con permiso, me he llevado tu entrada al Facebook, para presumir de maestra. Un acto de puro egoísmo, lo sé. Espero que no te importe.
Muchos besos!
(Isabel, qué lástima que nosotros nos encontremos ahora en Barcelona. Habría sido una ocasión estupenda para conocernos. Espero que disfrutaras mucho de tu estancia en Berlín).

Isabel dijo...

(Gracias Gemma, espero habrá más ocasiones, igual bajáis alguna vez a Sevilla. Disfruté mucho y me ha encantado conocer Berlín por varios motivos).

Isabel Romana dijo...

El poema es, sencillamente, maravilloso. La música la estoy escuchando ahora. Deseo fervientemente que ese viaje que estás preparando para junio se realice y que disfrutes tanto en él como en los preparativos. Un abrazo muy fuerte.

alucinao dijo...

Aquí, aprendiendo :)

Freia dijo...

Perdón por el retraso. Llevo unos tres días resacosa y sin dar puntada a derechas. Cosas de la edad, ya saben.

El Drac

Mi buen Drac. Estoy de acuerdo con la mayor parte de lo que dice. Aunque opino que el sentido de culpa de la mujer, obedece más a un lastre social y cultural que la culpabiliza y hace que ella asuma la culpa como propia. Y esos criterios son los que, por fortuna, saltan en pedazos en la Viena de aquella época.
Absolutamente primordial, como Vd. dice, la verdad, porque de ella nace la luz necesaria para continuar y hacerlo armónicamente.

Un abrazo de dragón.

Peter P.

Mi querido Peter P. ¿Así que Schönberg le traía a Vd. por la calle de la amargura musicalmente hablando? Bien que lo siento, pero es cierto que sus partituras deben aterrorizar a un adolescente, que además no quiere serlo.
Me alegra especialmente que le fascinara y atrajera el Schönberg dibujante y pintor. ¿Verdad que es un personaje atractivo y fascinante como pocos? Un hombre de profunda religiosidad, consecuente con sus ideas hasta el fin, que no fue comprendido mínimamente en su época y que sin embargo cambió las reglas del juego musicales.

No, querido. No me hago vaga. Simplemente me hago mayor ;-P.

UN abrazo bien fuerte,


Isabel

Querida Isabel. Puede Vd. imprimir todo lo que quiera, faltaría más. Y me hace mucha ilusión que quiera Vd. regalarla, máxime si es a su Manué. Esta obra me enamoró literalmente desde que la oí por primera vez en disco y el día en que pude escucharla en directo y degustarla despacito decidí que quería mostrársela a Vds. No crea que fue hace tanto tiempo. En enero de este año y de las manos del cuarteto Arditi, en un sexteto memorable con el "añadido" de dos intérpretes del antiguo cuarteto Alban Berg. Fue una velada fantástica.
Berlín, Berlín. Ni se imagina las ganas que tengo de poder conocerlo. Ahora que los ritmos viajeros de nuestra Gemma se acoplan más a mi ritmo, creo que, por fin, voy a poder disfrutar de verla, tanto en Barcelona, como por los Berlines.

Un abrazo muy fuerte para mi costurera favorita.

Freia dijo...

Martine

Ma petite Martine. No se crea Vd., querida, que esta condesa de opereta tiene esos conocimientos en su disco duro. Que los adquirió un poquito antes de compartirlos con sus lectoyentes. Pero siempre he pensado que si en este país nos hubiesen enseñado a aprender la música de forma amena, seguramente se escucharía muchísima más música, de todo tipo.
A mí, Egon Schiele, sin embargo, me ha creado siempre una profunda desazón. La primera vez que fui a Viena, en 1989, conocía a Klimt, Kokotscha, Kandinsky, pero no a Schiele. Y sus obras me agobiaron, me inquietaron, a ratos me resultaban sórdidas. No quiero decir que no me guste. En absoluto. Simplemente me pasa como con Bacon. Tienen la virtud, no sé si buena o mala, de bucear en lo hondo del pozo y no siempre me gusta lo que encuentro.

Mille bisous et merci bien d'être tout près de moi.

Rafa

Mi querido Rafael. No me disimule. Imagino que lo primero que pensaría Vd. al ver esta entrada, de longitud extrema, fue: "Buff, la condesita nos ha vuelto a colar una del de la boina". Y no le faltaría razón, jajaja. Esta pieza tiene mucho de wagneriana.
A ver si me siento animada a hacer algo sobre la opera italiana. Pero es que seguro que de ella, tiene Vd. más conocimientos que yo. Le invito, cuando quiera, a que escriba en las Variaciones al respecto. La bitácora es toda suya, of course.

Un abrazo a toda la family y suerte con esa campaña.

Freia dijo...

Gemma

Meine liebste Zauberin. Du bist die Beste (que a lo mejor hasta está mal escrito también). Tiene Vd. toda la razón del mundo: Breiter es comparativo. Corrijo enseguida, junto a un par de aes atonales que se me han caído.
Ni que decir tiene que podía Vd. colocar la entrada en el Facebook, el Twiter, el Twenty y lo que le apetezca que se escriba raro y en inglés. Es más. Es una de las poquísimas razones por las que echo de menos el Librodecaras, por poder compartir la música.
Que sepa además que entró bastante gente en el blog a través de su enlace facebookero.
Por lo que respecta a Berlín y dado que, como nos indicó Fernando, han cambiado Vd. la temporada otoño-invierno, por la de primavera-verano, muchísimo más ad hoc por lo razonable entonces de la climatología berlinesa, le indico que a mí me encanta pues la pillaré en Barna cuando vaya en septiembre camino de la Almadrava y es más que probable que abril o mayo sean fechas fantásticas para disfrutar de Berlín.

Grosses Küsses aus Madrid, meine liebste.

Isabel

Pues permítame que le diga, querida romana, que su prosa poética nada tiene que envidiarle al poema de Dehmel. Ahora que no nos oye nadie, le diré que cada vez escribe Vd. mejor y que su descripción del ardor amoroso y súbito que padece Marte por Rea Silvia es delicioso y turbador a un tiempo.

Un abrazo muy fuerte y que sepa que para mí es un honor ser su Palantea.

Alucinao

Jajaja, querido Alucinao. Pero aprenda despacito, que la entrada es larga y se pude uno atragantar.

Muakiss transfigurados

Charles de Batz dijo...

De la banda atonal he leído algo en "El ruido eterno", que me ha animado a volver a intentar hacerme a ellos, pero !qué quiere que le diga!. Lo de la predisposición hacia ellos lo expresa muy bien en el encabezado de su jugoso escrito...

Espero que nuestra común amiga haya aceptado su invitación Chardinesca y pronto nos cuente algo de ello.

Por cierto, y hablando de contar, como de vez en cuando acostumbro a hacer, pregunto a quien sabe: ¿que me puede contar de un tal Joaquín Espín y Guillén?

Un abrazo, querida amiga.

Salud

Freia dijo...

Monsieur de Batz, ¿así que se le encogen las circunvoluciones del cerebro al escuchar a Webern o Berg?. Pues fíjese que a mí cada día me gusta más. Le reconozco que escuchar su música la mayoría de las veces es como sentirse en medio de un páramos nevado y desierto: pura desolación. Pero es que así siento yo el siglo XX. Yo no he leído prácticamente nada sobre la atonalidad aunque le agradezco la referencia, de la que tomo nota. Precisamente porque pienso que si leyera, saldría huyendo en dirección contraria. Han sido los ciclos de música de cámara los que me han hecho descubrirla y caer rendido ante la música atonal.
Nuestra común amiga tiene en mente varias cosas y dos de ellas son Chardin y Chillida. Lo que no sé es para cuando, que esta Noche de Schönberg viene desde enero y fíjense cuando ha ido a nacer. Pero sepa que aunque alguna otra llegue antes, la intención es hacer una entrada sobre ella.
Por lo que respecta a Joaquín Espín y Guillén, lo estudié de pasada y de forma meramente anecdótica en un curso sobre música española. Y mis conocimientos no van más allá del wikipedia. Es más, una de las cosas en las que más me hicieron hincapié es en que era cuñado de Rossini, hijo de cantante de ópera y "suegro" platónico de Bécquer, el poeta no el pintor.
Yo le aconsejaría que escriba a Diego Fernández Magdaleno. Es un excelente musicólogo del siglo XIX y seguro que puede dar cumplida cuenta a su deseo de saber.
Le paso por correo su dirección de e-mail.

Un beso al piratilla y a su dulce mami y un abrazo enorme para Vd.

PD. Todavía no es seguro pero puede que vayamos por Donosti para primeros de junio y será un placer compartir de nuevo con los tres, café, paseo, amistad y hasta lluvia, si se tercia.

Freia dijo...

Es difícil escribir peor en menos espacio.
Le ruego, mi buen Charles, que ponga los acentos que faltan en los cuándos, le quita la n a fíjense y me sustituye el hijo por el padre de cantante de ópera (al espíritu santo lo dejamos descansar).

Más abrazos y besos

Charles de Batz dijo...

Querida Freia,

Ni falta hace que se disculpe por la timidez de sus acentos y las genealogías contorsionadas, que de errores gramaticales de esos puede usted encontrar el doble en cualquiera de mis intervenciones blogeras. Es lo que ocurre cuando el pensamiento corre más que los dedos cabalgando sobre las teclas.

Aunque este año estoy que me salgo, y que valga la redundancia, en las salidas expedicionarias más allá de mis tierras, tengan por seguro que haré lo imposible por estar aquí a la espera de su posible visita.

Salud

NáN dijo...

Está bien hablar de lecto-oyentes. Y como usted dice, y como veo por los comentarios, son músicos o amantes de la música.

En mi caso (seguro que compartido con alguien más), la descripción adecuada sería la de lecto-lactantes-oyentes, porque no teniendo mucha idea de qué va esto, nos alimentamos siempre de su sabiduría.

He disfrutado de la pieza y además, en algunos momentos, recordando su guía, me ha parecido que "entendía" algo. Parecer y ser, ya se sabe, son antónimos.

A sus pies, Condesa

Freia dijo...

Charles

Me han encantado sus eufemismos... De qué forma tan delicada ha descrito mis errores ortografícos Vd. que escribe como los ángeles, caballero de Batz.
Aunque el objetivo francés resulte todavía improbable y movedizo, si el galeno no pone objeciones la visita a Donosti es segura. Por nada del mundo quisiera yo perderme tomar un Gilda in memoriam, darles a Vds. un abrazo muy deseado y comerme a besos al grumete. Vaya uno de adelanto.

Nàn


¡Viven los dioses, mi buen Nàn, que es Vd. exagerado..!

Lectolacto, lectolacto, lectolacto...
¡Jajajajaja! Suena bien la aliteración. Cuando se dice muy deprisa es hasta onomatopéyico pues suena como un reloj singular, afanoso y afanado en no llegar tarde.

Confío en que el sol que ya asoma a diario por los madriles le procure la vitamina D suficiente para cementar bien sus distinguidas vértebras. Estoy deseando compartir con Vd. algún agua de cebada en la Horchatería Alboraya (¡anda, ripio!). Mientras tanto, reciba un abrazo suave de su condesa.

anarkasis dijo...

bueno, primero me defino, que tengo el oido un poco godo. Cuando algún amigo me pone algo en una cadena de alta fidelidad y luego escucho lo mismo en un mp3, me suena igual.
Aclarado, esto, y después de tres veces lograr la audición completa, es decir de seguido, esto en mi casa es complicao antes de las 12, no encuentro el motivo por el que prohibieran la obra. Algo se me escapa Freia, o algo no me has contado.
O ese verso tenía un algo que en ese momento hacía darle un guiño a los oyentes, que no me has explicado, o yo soy aún mas goda de lo que supongo.
Es difícil reconocer un texto en una música, si se la pusiéramos a : "con dos cañones por banda.."no se cuanto de allí sería reconocible, ¡además de tener que recordar todo el texto...!, yo te lo he leído no en alemán, lo juro, en tu blog unas cuantas veces antes de escucharlo... y dudo que ello implicase una prohibición. El oído y sobre todo el mío más, tiene una variación de mas de 100 veces de la exactitud de la vista, por muy finos que fueran no creo que les subiera tanto como para lograr una excitación general.
Nose.... ¿Tenía el permiso del ayuntamiento?
A veces alguien hace algo y luego le cuelgan el mochuelo de otra cosa. Puede que lo importante que parece ser ahora esta obra, haga que esa anécdota no esté bien explicada,
sea como fuere..y debido también a mi godooido, los 30 minutos si me los pones en una película muda de drácula o así, apasionadamente me la trago chorreando "romanticismo a borbotones", es decir se acoplaría perfectamente, al menos a mi oído, sin hechar de menos el verso madre, y muy seguramente muchos pasajes así habrán sido sin yo saber que eran de este tío.
He perdido un ratillo en las pinturas, y dejan que desear, es muy evidente que conocía de primera mano a la vanguardia alemana y austriaca pero los suyo sin paliativos es la música.
En fin, una obra que no conocía y que ahora me va gustando cada vez más.
Por ello abiertamente muchísimas gracias, aunque tengo la sospecha de que me has envenenado pedagógicamente la audición aposta con el prohibido, ¡y que ha resultado, vaya!.

Alejandra Sotelo Faderland dijo...

Me ha encantado la bronca laboral, el no se me ocurre nada y el post acutal. Juro que no lo conocia.
Me encanta el romanticismo y a la vez el realismo que expresa, el hombre que reconoce que por amor va a ser padre porque padre es el que cria, enseña y protege.
A ver que se te ocurre luego para otras entradas..

Freia dijo...

Anarkasis

¡Anda que no me está costando hoy, querida, poder acceder a Blogger! Una hora llevo detrás de ello...

También debo pedirle disculpas por el tiempo tardado en contestar pero es que andamos de cambio a la lingerie de primavera-verano y anda todo el palacio revolucionado. Yo no es que haga mucho pero ya sabe Vd. que o va una detrás del servicio o no hay forma de que estas locuelas hagan nada a derechas.

Vamos a lo que importa

Con todo el cariño del mundo y sin la menor acritud, debo decirle que no me gusta en absoluto que utilice Vd. el adjetivo godo con ese carácter peyorativo que le imprime. Sabe que meterse con lo germánico en esta casa tiene sus consecuencias en forma de maldiciones por parte del de la boina, de modo que ándese con ojo, querida no vaya a verse exenta de apetito sexual en los dos próximos meses (lo que en su caso, todo hay que decirlo, sería una tragedia).
Y lo de su oído, le/nos pasa a muchos, de modo que no se preocupe.

Ha venido muy "estricta" mi querida Anarkasis. Yo creo que le pasa a Vd. como a los que abusan de los antibióticos. El erotismo sutil ya no le hace a efecto. A mí sí me parece erótico el texto del poema (esa parte en que habla de que la toma por las caderas y sus alientos se unen y todas esas cosas)teniendo en cuenta que estamos hablando de finalísimos del XIX y que la sociedad vienesa que acudía a los conciertos era burguesa bienpensante. Además, en el estreno, los asistentes sabían perfectamente que la pieza ponía música al poema, al que tendrían acceso en el mismo concierto o por la popularidad de los poemas de Dehmel en aquel momento. En todo caso, lo que más les afectó es que la relación entre hombre y mujer fuera tan abierta y sin culpabilizar a la mujer por el hijo engendrado con otro y, seguramente, no les gustó nada esa mezcla musical brahms-wagner-atonal que se les echó encima. Aunque es fácil que nuestros oídos rechacen todavía hoy la atonalidad, estamos más habituados aunque no seamos conscientes de ello. Pero en aquella época resultaba heterodoxa y por tanto se rechazaba.
De todas formas, puede que el sentido de la anécdota se haya pervertido con el paso del tiempo. En todo caso, la música fue compuesta ex profeso para ese poema, de modo que no se busque más líos, querida.

Por otro lado, no creo que se le pueda aplicar precisamente la Canción del Pirata, a menos que éste fuera algo "abúlico y degenerado" como decían del pobre Enrique IV en nuestros libros franquistas de Historia. Debo reconocerle con todo, que seguramente le iría como anillo al dedo a Nosferatu.

Pero lo que más ilusión me ha hecho es que Vd. se la haya escuchado tres veces, tres. Solo por eso ya me merece la pena y mucho el tiempo dedicado a cada entrada. Ni se imagina el subidón que tuve al leer su comentario. Jajaja y no, no tuve intención de envenenarle la audición con lo prohibido (que es cierto que se prohibió), lo que ocurre es que Vd., querida, al igual que nosotros, es hija del siglo XXI y ya no tiene capacidad para el asombro ante ciertas cosas después de lo "pasao".

Fasolt hoy se confiesa manifiestamente fascinado por su comentario y la echa de menos. Yo le mando besos para sus tres sobrinas y un abrazo enorme, querida, para Vd.

RGAlmazán dijo...

Querida condesa, como usted habrá apreciado se ha borrado su última entrega, ya la había leído y escuchado pero esperaba para comentar. Espero que la tenga en borrador y la pueda volver a cargar.
Besos

Salud y República

Freia dijo...

Rafa, no solo ha desaparecido la entrada sino también los últimos comentarios de este post.
Confío en que Blogger nos lo devuelva todo en un par de días. Se han perdido muchos posts de ayer.
En borrador no lo tengo y del blog de pruebas ha desaparecido también pero en el Google reader sí se ha conservado. Si en un par de días no se recupera, la volveré a colocar. Un abrazo y gracias

Freia dijo...

Alejandra Sotelo Faderland ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Arnold Schönberg: Noche transfigurada":

Me ha encantado la bronca laboral, el no se me ocurre nada y el post acutal. Juro que no lo conocia.
Me encanta el romanticismo y a la vez el realismo que expresa, el hombre que reconoce que por amor va a ser padre porque padre es el que cria, enseña y protege.
A ver que se te ocurre luego para otras entradas..



Publicado por Alejandra Sotelo Faderland para Variaciones Goldberg 2 a las 12 de mayo de 2011 04:12

Freia dijo...

Anarkasis

¡Anda que no me está costando hoy, querida, poder acceder a Blogger! Una hora llevo detrás de ello...

También debo pedirle disculpas por el tiempo tardado en contestar pero es que andamos de cambio a la lingerie de primavera-verano y anda todo el palacio revolucionado. Yo no es que haga mucho pero ya sabe Vd. que o va una detrás del servicio o no hay forma de que estas locuelas hagan nada a derechas.

Vamos a lo que importa

Con todo el cariño del mundo y sin la menor acritud, debo decirle que no me gusta en absoluto que utilice Vd. el adjetivo godo con ese carácter peyorativo que le imprime. Sabe que meterse con lo germánico en esta casa tiene sus consecuencias en forma de maldiciones por parte del de la boina, de modo que ándese con ojo, querida no vaya a verse exenta de apetito sexual en los dos próximos meses (lo que en su caso, todo hay que decirlo, sería una tragedia).
Y lo de su oído, le/nos pasa a muchos, de modo que no se preocupe.

Ha venido muy "estricta" mi querida Anarkasis. Yo creo que le pasa a Vd. como a los que abusan de los antibióticos. El erotismo sutil ya no le hace a efecto. A mí sí me parece erótico el texto del poema (esa parte en que habla de que la toma por las caderas y sus alientos se unen y todas esas cosas)teniendo en cuenta que estamos hablando de finalísimos del XIX y que la sociedad vienesa que acudía a los conciertos era burguesa bienpensante. Además, en el estreno, los asistentes sabían perfectamente que la pieza ponía música al poema, al que tendrían acceso en el mismo concierto o por la popularidad de los poemas de Dehmel en aquel momento. En todo caso, lo que más les afectó es que la relación entre hombre y mujer fuera tan abierta y sin culpabilizar a la mujer por el hijo engendrado con otro y, seguramente, no les gustó nada esa mezcla musical brahms-wagner-atonal que se les echó encima. Aunque es fácil que nuestros oídos rechacen todavía hoy la atonalidad, estamos más habituados aunque no seamos conscientes de ello. Pero en aquella época resultaba heterodoxa y por tanto se rechazaba.
De todas formas, puede que el sentido de la anécdota se haya pervertido con el paso del tiempo. En todo caso, la música fue compuesta ex profeso para ese poema, de modo que no se busque más líos, querida.

Por otro lado, no creo que se le pueda aplicar precisamente la Canción del Pirata, a menos que éste fuera algo "abúlico y degenerado" como decían del pobre Enrique IV en nuestros libros franquistas de Historia. Debo reconocerle con todo, que seguramente le iría como anillo al dedo a Nosferatu.

Pero lo que más ilusión me ha hecho es que Vd. se la haya escuchado tres veces, tres. Solo por eso ya me merece la pena y mucho el tiempo dedicado a cada entrada. Ni se imagina el subidón que tuve al leer su comentario. Jajaja y no, no tuve intención de envenenarle la audición con lo prohibido (que es cierto que se prohibió), lo que ocurre es que Vd., querida, al igual que nosotros, es hija del siglo XXI y ya no tiene capacidad para el asombro ante ciertas cosas después de lo "pasao".

Fasolt hoy se confiesa manifiestamente fascinado por su comentario y la echa de menos. Yo le mando besos para sus tres sobrinas y un abrazo enorme, querida, para Vd.

Freia dijo...

Alejandra

Vd. me va a perdonar, Alejandra, pero a mí me gustan las brujitas aunque Vd. diga que no lo es. Y si además se disfraza de Calisto, cuyo nombre recuerda a la ninfa que Diana castigó dura e injustamente, entonces mejor que mejor.

Es que no sé si Vd. lo sabe pero la pobre condesa lleva en esta bitácora todo el trabajo duro y luego llega la administradora con unos delirios de grandeza que "pa qué" y me la pone a caldo. Y claro, se queja. ¡Dónde se ha visto una aristócrata que tenga que trabajar".

Me alegro que le haya gustado la Noche Transfigurada de Schönberg. En cuanto a las próximas entradas... pues a lo mejor no tiene que esperar mucho para averiguar alguna.

Un abrazo nada brujeril ni divino.

Freia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ernesto Calabuig dijo...

Hola, Freia, blogger no me dejó comentar nada el otro día.
Esta entrada me recordó nuestra conversación sobre la educación musical en España. Mi experiencia en ese sentido, como ya hablamos, siempre ha sido muy positiva, los niños se acercan con mucha curiosidad, sin ningún prejuicio y con alegría a la música contemporánea, somos nosotros los que marcamos lindes y nos cerramos en banda. En mi experiencia con adultos diré que juega un papel importante el sentido del ridículo y ese miedo reverencial a expresarse fuera de la norma, lo académico o lo establecido (habría que entrar a analizar por quién y por qué).
Un abrazo y gracias

María dijo...

Hola Freia. veo que mi comentario ha salido desde el correo de Ernesto. Lo siento, ha debido consultar su correo en mi ordenador y se ha quedado como cuenta.
El caso es que lo hice yo, María Castro.
Un abrazo

Freia dijo...

María

Jajaja, confieso que, al principio, me chocó mucho. Pero tirando del hilo enseguida descubrí de quién era el comentario. Y seguir el hilo me hizo descubrir también que yo había leído cosas escritas por su marido, lo que congratuló especialmente.
Sí, recuerdo bien esa conversación y lo considero muy cierto. Si los adultos fuéramos capaces de liberarnos de prejuicios y acercarnos a cualquier manifestación de la vida con la ingenuidad y el entusiasmo de un crío seguramente disfrutaríamos mucho más de ellas.
Veo ahora que los comentarios no están pero da lo mismo.

Un abrazo bien fuerte

Juan María Gómez Márquez dijo...

Esta entrada sobre La noche transfigurada me ha "conquistado". Ya tengo otro blog más para mi colección. Un saludo.

Freia dijo...

Estimado Juan María

En primer lugar, bienvenido a este "salón dieciochesco algo trasnochado". "La condesa" le saluda y le ruega la perdone por no haber contestado antes a su amable y atento comentario. Un ligera indisposición en su mano izquierda la ha obligado a estar alejada del teclado unos cuantos días.
Me gusta que le guste. Yo tomo buena nota de su blog, con su permiso, lo enlazo al mío. Y, si le apetece, puede Vd. pasarse por mi otro blog, el Variaciones Goldberg a secas y pasearse con tranquilidad. Hay algunos post dedicados a Gaspard de la Nuit, las tres últimas sonatas de Beethoven o las tres últimas de Schubert que quizá le gusten.

Es todo un privilegio tener a un músico en este blog. Bienvenido de nuevo. Un saludo.

Juan María Gómez Márquez dijo...

Bien bien, sobre todo Gaspard de la Nuit me interesa... Lo demás también, pero es que soy más de Ravel. Ya lo iré mirando con más tiempo. Yo también me encontré el blog en su momento gracias a Karina, bicheando por los blogs que mira ella.
Agradezco a la señora condesa las atenciones que se toma para con tan humilde servidor.