Un regalo de Sergio Astorga

sábado, 12 de febrero de 2011

Un Nuevo Mundo

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Mi más sincera felicitación al pueblo tunecino y al egipcio, que han conseguido derrocar a sus dictadores... Y al argelino, que ahora mismo lo está intentando... Y a todos los que vendrán detrás de ellos para demostrarle a esta Europa  pagada de sí misma y narcoléptica que las revoluciones son posibles.








Cuando don Antonín Dvořák creó su sinfonía nº 9 en mi menor op. 95, con toda seguridad no estaba dando a luz un prodigio de perfección musical, ni marcando un antes y un después en la historia de la composición. No, realmente y mirada al microscopio por ojos profesionales y expertos, casi todos los historiadores y críticos coinciden en afirmar que la "Del Nuevo Mundo" adolece de serios defectos formales y de estructura. Y, sobre todo, que representa un retroceso pues es heredera directa de las ocho primeras sinfonías beethovenianas como si la 9ª del alemán, la que provocó precisamente la ruptura del concepto de sinfonía existente hasta entonces, no hubiese existido.  Pero aun así, es muy probable que junto con la Pastoral y la Coral del sordo pertenezca al trío ganador de las  sinfonías más escuchadas y, por tanto, más populares. Pocas obras han tenido tantas y tan diversas versiones. Sin ir muy lejos, aquí "sufrimos" hace ya unos cuantos años hasta una variación cantabile interpretada (más o menos... Bueno, más menos que más y eso duele) por el grupo Mocedades. Afortunadamente, nadie se acuerda ya de ella. 

Condesa..., condesa...  ¡No se me disperse, por favor!


Ha habido sesudas discusiones entre los eruditos sobre si el segundo movimiento es deudor, al tiempo que un homenaje, de la música negra y el jazz. Unos dicen que es evidente; otros sin embargo predican, con parecido entusiasmo,  justo lo contrario: que más bien su tema y su cadencia provienen de la música checa y que los compositores norteamericanos tiraron después por derroteros muy diferentes. Ni mucho menos pretendo yo compararme con los estudiosos pero, puestos a elegir, a mí me suena mucho más a canciones populares bohemias que a los ritmos de Nueva Orléans, qué le vamos a hacer. En todo caso, se encuadra en el esquema bethoveniano de cuatro movimientos que se equilibran entre sí: dos movimientos rápidos (primero y último) y en el interior, uno lento y un scherzo con trío a continuación. Además, para apuntalar la segunda tesis, sepan mis distinguidos lectoyentes que la obra estaba terminada y bien terminada (casi a punto del estreno) cuando el señor Dvořák se decidió a darle el nombre de "Z nového světa" ("Del Nuevo Mundo").

Fue estrenada el 16 de diciembre (curiosamente, el cumpleaños del sordo genial)  de 1893 en el Carnegie Hall de Nueva York dirigida por el estadounidense Anton Seidl. El éxito fue tan abrumador que al día siguiente el compositor le escribía divertido a su editor Simrock: " ¡El público ha aplaudido tanto que me he visto obligado a darles las gracias desde mi palco, como un rey!? alla Mascagni en Viena (¡no se ría Vd.!)"

Y también es, al igual que la Pastoral, descriptiva de principio a fin. Ya sé que a estas alturas de la entrada pueden estar cansados, de modo que prometo no hacer la guía de audición  excesivamente larga. Y estoy por asegurarles que como se conocen toda la sinfonía y están hartitos de escucharla en todas partes, se lo van a pasar hoy pipa reconociendo temas y variaciones.

El primer movimiento se inicia con un adagio muy suave y lento. El ambiente es de una falsa tranquilidad. Asoma apenas el tema que se repetirá después en el allegro de este mismo movimiento, que seguirá en los dos centrales y todavía más desarrollado en el cuarto. Vds. lo conocen tan bien que no tendrán la mínima dificultad en reconocerlo (Será precisamente ese tema el que dé unidad formal a toda la obra).  De pronto, a una llamada de la cuerda  le responden con fuerza vientos y timbales. Hay un diálogo algo dramático entre ambos grupos de instrumentos hasta que se nos va colando, poco a poco y como si danzara, el tema del allegro del que hemos hablado más arriba. Va y viene a lo largo del movimiento, aunque se introduce de vez en cuando, como jugando, otro pequeño tema cantabile, a cargo de la flauta. Yo no sé a Vds. pero a mí me da la sensación de que detrás de una cortina, empieza a verse amanecer.

Llegamos al segundo movimiento, el lento, el archiconocido y "versioneado" Largo. Es un poquillo más complejo en cuanto a los motivos que se alternan, pero nada difícil. Entran con fuerza los metales y, a continuación, aparece el tema principal del movimiento, que ahora es un bellísimo motivo de origen popular irlandes, doliente y nostálgico, muy lírico, que canta el corno inglés. Estamos en el minuto 2'15". Después, toman el relevo flautas y oboes junto a la cuerda  y, de nuevo, un poderoso acorde nos trae  la canción irlandesa. El tema se vuelve algo más fuerte y animado pero se cierra con mucha suavidad. Ha terminado de amanecer por completo. La bruma de la nostalgia se ha despejado. El día es claro. Ahora los oboes y flautas, nuevamente, retoman el tema danzante del allegro del primer y cuarto movimiento (estamos en el minuto 5'20" más o menos). Los pizzicatos de las cuerdas marcan el bajo continuo mientras los oboes llevan la melodía. Yo no sé qué opinarán los lectoyentes, pero a mí este pasaje me suena mucho más a un mercado oriental que a una variación sobre un tema jazzístico. Juzguen por Vds. mismos.  Hacia el minuto 8'30", el oboe (creo) aumenta el volumen y el tempo y reintroduce una vez más el allegro del primer movimiento. Fíjense que este pasaje es absolutamente beethoveniano y recuerda inevitablemente la 6ª del alemán. Se irán alternando metales y cuerdas. No teman, es muy fácil distinguir la secuencia. Para finalizar, los metales, después de un acorde más potente, van tendiendo al pianissimo y diminuendo y el movimiento termina en un susurro. Es hermoso de principio a fin, qué quieren que les diga.

Y entramos en el tercer movimiento con el scherzo (¡ánimo, que ya queda menos!). Más ortodoxia y cánones no se le puede pedir a esta parte de la obra. No hay danzas de pieles rojas, como apuntan algunos. No olviden que scherzo, en italiano, significa broma, diversión  y en el propio término se juega (valga la redundancia) con la doble acepción que en casi todos los idiomas tiene la palabra.  Jugar no solo es lo que hacen los niños para divertirse, sino que también es tocar o tañer un instrumento. Retomemos ahora nuestra guía de audición. A lo largo del scherzo y del posterior trío se irán alternando los temas. Ese primero bailable, dulce y alegre, que recuerda a las danzas eslavas y, de nuevo, el allegro que escuchamos repetido a lo largo de toda la sinfonía. Ambos van pasando por los diferentes instrumentos como en un diálogo. Vds. serán capaces de distinguir las variaciones diferentes que surgen, aunque realmente más que variaciones es el propio tema de la danza el que se convierte en coda de todo el movimiento.  y precisamente la ligereza y alegría de éste, sirve para desengrasar (estructuralmente hablando) del segundo movimiento y como preludio al cuarto. Es muy cortito. Venga, un pequeño esfuerzo más, que estamos en el 5'32" y ha vuelto a saltar el tema inicial. Los timbales y el viento se lo están pasando bomba  a pesar de la cierta tensión del motivo Un nuevo salto y la danza del scherzo vuelve a remolonear divertida, mientras sube el volumen orquestal. Un trío de libro, vamos. Nuevamente repetición del tema a cargo del metal, y esta vez con un aire menos alegre y mucho más solemne... Termina con suavidad hasta la brusca interrupción final.

Y llegamos a ese movimiento final en el que parece que todavía puedo oír la voz de Alberto Oliveras diciendo: "Vds. son formidaaaables" (los que tengan menos de 50 años no tienen ni idea de lo que hablo).  El motivo de inicio es tan solemne y conocido como el irlandés del Largo. Son el metal y la percusión los que se encargan de introducirlo a bombo y platillo (jejeje, qué cosa más tonta de chiste). De los metales va pasando al resto de los vientos, que parecen dialogar por debajo de percusión y el ritmo de los contrabajos. Los violines se levantan por encima del sonido general. Estamos en torno al minuto 3. Varias alternancias y diálogo de instrumentos. Acorde poderoso de timbales y metales que introduce nuevamente el tema inicial de este cuarto movimiento. En torno al final del minuto 7, el clarinete nos trae un motivo melancólico, muy dulce. La cuerda viene a continuación. Nuevamente el metal toma el relevo reintroduciendo el tema predominante de esta cuarta parte de la obra, pero ahora en un tono aún más dramático  y solemne. Una levísima y muy suave transición y de nuevo el tema desarrollado desemboca en el finale, con una brillantez realmente bella. Final también de libro, equilibrado y hermoso. 

Bueno, no fue tan terrible. Ya terminó y hemos llegado todos sanos y salvos. ¿A que no se han perdido mis lectoyentes predilectos lo más mínimo? Si es que cuando los temas son conocidos se siguen con mucha más facilidad. A mí me lo van a contar, que tiendo a perderme con una facilidad...



Antonín Dvořák (1841-1904). Sinfonía nº 9 en mi menor, op. 95, Z nového světa ("Del Nuevo Mundo) (1893). Columbia Symphony Orchestra. Dir.: Bruno Walter. Grabación original de 1959, remasterizada digitalmente por CBS en  1989.







Ya que han llegado hasta aquí y por aquello de ponerles los dientes largos, simplemente terminaré diciendo que mañana esta condesa tiene una:



bastante buena y barata, para ver el concierto dominical de la OCNE, con este programa:



Y como cuanto mayor se hace, más se le dispara el defecto de la sinestesia (porque no sé si Vds. lo sabrán pero realmente la sinestesia es definido por los psicólogos y psiquiatras como un defecto,que provoca en el individuo que la padece una frecuente dispersión), seguramente mañana y a lo largo de los cuatro movimientos de la sinfonía del checo, a esta condesa empezarán a pasársele por la alocada cabecita imágenes como las magníficas publicadas hoy en Life:


(Gracias, Alucinao, por el enlace)



Y no estará mal, no señor. Nada mal.

Y es que cada vez que hay fuerza y ganas de conquista de derechos y libertades y país... y constancia ante lo adverso... y un esfuerzo común y unido por conseguirlo... casi siempre nace un Nuevo Mundo.

Esta condesa se marcha ya con la música a otra parte y les deja a  a solas con la Sinfonía nº 9 de Antonín Dvořák. Disfrútenla hoy tanto como espero poder hacerlo yo mañana.


Y, como siempre, intenten ser felices.

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14 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Bueno, bueno, hasta nos pone la invitación para que nos comamos las uñas de envidia... Mal ejemplo, amiga.
Un abrazo muy fuerte.

Devaneos de un moderno Peter Pan dijo...

¿Los dientes largos? ¡JA! Yo sé tocar la 9ª de Dvorak con la flauta... Me enseñaron en el instituto, ¿qué pasa! ;)
Disfrute usted mucho y no se pierda ni un detalle para contarme qué tal fue.
Un abrazo fuerte. Espero verla pronto.

RGAlmazán dijo...

Querida condesa, para mí esta sinfonía es de las que más me gusta. Ya sabe usted que yo voy de oreja. Hacía mucho que no la escuchaba y lo he vuelto a hacer, acompañado de usted y sus explicaciones, y francamente me ha gustado aún más.
Una maravilla dejarse guiar por usted y pegar el oído en esta estupenda sinfonía. Mejor no había podido empezar el domingo.

Beso su mano izquierda con delicadeza (espero que esté mejor).

Salud y República

Lola Mariné dijo...

Un antojo de un abarrote me ha traido hasta aqui y me he encontrado con una de mis sinfonias favoritas.
Volveré a por más música.
Feliz domingo.

NáN dijo...

Vaya!, abrí el Spoty para oírla desde ahí y pasando a otros blogs, dejando el suyo para leerlo con cada movimiento, y me ofrecían como novedad las Cantatas por Elizabeth Watts y The English Concert. Así que la traiciono, que para un domingo por la mañana me ha apetecido mucho, y dejaré su sinfonía para más adelante.

Que las arenas de los desiertos formen dunas en esta Europa.

fra miquel dijo...

Agradecido estoy por sus explicaciones. Lo que aprende uno leyéndole!
Espero que haya disfrutado del concierto. Nunca es igual estar allí que escucharlo enlatado.
El que nos ha enlazado lo escucharé mas tarde. Ya me disculpará, ahora tengo a mi princesa dándole a la travesera.
(No sabe usted lo que gasto en baberos cuando toca ;o)
Un abrazo

PS: Muy buenas fotos en LIFE! Esperemos que todo acabe bien

alucinao dijo...

Las gracias p'a los curas ;-)

Y mire usted, por majetona, le voy a pasar por correo otro enlace de LIFE que a buen seguro le va a encantar.

Muakiss y zankiu por la música.

Charles de Batz dijo...

Bueno, dos cosas rápidas, querida amiga:

- Con respecto a las felicitaciones, me muestro demasiado escéptico desgraciadamente y, como no tengo claro que esto vaya a terminar en un "quítate tú para ponerme yo" dictatorial, pues me quedo mirando a la espera de lo que vaya a ocurrir.

- La obra adolece de defectos de forma y estructura... Curiosamente lo que pasa con muchas grandes obras.

Y como la tercera gripe que me ha atacado este año no me deja pensar con claridad, lo dejo aquí.

Salud, querida amiga.

Freia dijo...

Isabel Romana

Mi querida novelista (y antes de que se me olvide). Esta noche sin falta me leo sus dos últimas entradas y me reengancho, es que ando sin tiempo para nada.
Pues razón habría tenido para comerse las uñas de envidia porque el concierto fue realmente bueno.
Y dirigido por un chico de 35 años. Una delicia.

Un abrazo muy fuerte, Isabel

Devaneos...

Mi querido Peter Pan... como se nota que los exámenes terminaron y anda Vd. haciendo de las suyas... Y eso que nunca perdió el sentido del humor durante la travesía del desierto.
Disfrute mucho de sus días de asueto y, a la vuelta, prometo darle cumplida referencia de cómo fue el concierto. Eso sí, delante de una cerveza o una caipirinha en el Populart.
Un abrazo y un beso bien grandes.

Rafael

Mi querido Rafael. Si llego a saber que le gusta a Vd. tanto la sinfonía y ahora que la niña no nos oye, le había invitado formalmente al concierto... ¡cachis! Bueno, días habrá para ir todos a algún concierto. Emplazados quedan los lectoyenes que viven en los madriles.
Lo de la mano... pues el cartílago de la muñeca está roto y solo se soluciona con operación. Y le aseguro que no tengo la menor intención de pasar por un quirófano hasta que no la lleve arrastrando. Jejeje.

Un abrazo a toda la family.

Lola Mariné

Bienvenida Lola a este saloncillo dieciochesco algo pasado de moda. No puede Vd. traer mejores referencias de nuestro común amigo. Y si además le gusta la música, tome asiento y siéntase como en casa (seguramente ya irá viendo que a la condesa le gustan los juegos de palabras tontos).
Le prometo que en cuanto pueda me paso por sus bitácoras porque, además, no sé si sabrá que a la locuela aristócrata que lleva este blog le pirran los gatos.

Un abrazo, Lola y bienvenida.

Freia dijo...

Nàn

Mi querido Nano. En poniéndose por delante Bach, tenga Vd. por seguro que si hubiese dejado pasar la oportunidad de escuchar a la Watts se lo habría reprochado sin duda alguna. Tiempo tendrá de escuchar a Dvorak y Bruno Walter... Total, los dos están muertos desde hace muchísimo tiempo... ;-pp
Con relación a las arenas del desierto, no le falta razón a Charles de Batz en sus temores, pero al menos sí han conseguido librarse de sus respectivos dictadores.

Un abrazo suave y lateral.

Fra Miquel

Jajajaja, querido pater. Le digo lo mismo que a Nàn: las prioridades son las prioridades. Y naturalmente su "vástaga" está muy por encima del checo, con travesera o sin ella. Si encima la nena toca esa delicia de instrumento musical, no me extraña que termine Vd. con toda la producción de paño catalán, usándola como babero. Si señor, para eso están los padres, para ponerlo todo perdido de babas ante la progresión de sus retoños. Tiempo tendrá Vd. para otras cosas, que lo primero es lo primero.
¿Cómo van por allí los almendros? Acá andan de yemas a reventar. Esperemos que las heladas actuales no quemen los brotes.

Un abrazo, pater.

Alucinao

Jejejeje. Las gracias pa'los curas y... pa' Rubens por aquello de respetar los derechos de autor.
El enlace me encantó hasta el punto de que babeaba casi tanto como el pater escuchando a su nicha tocar la travesera.

Estoy segura de que escuchó anoche a Don Álex de la Iglesia... ¡¡¡Bieeeeennnn por él!!! Lo mejor, la cara de la Pajin y la Sinde... y alguna que otra de entre ese mundillo. Confío en que publique Vd. algo al respecto.

Muakiss y zenkius a Vd., natürlich.

Charles de Batz

Mi querido Charles. Ayer estuve leyendo una historia de un tal Cicerón. Ya le diré en cuanto pueda lo que me pareció.
No le falta a Vd. razón en sus temores, por eso limité la felicitación por el momento al hecho de haber sabido derrocar a sus dictadores. Ojalá no se cumplan sus miedos, aunque ya el hecho de que durante seis meses vaya a dirigir el país un amigo del derrocado, da una cierta mala espina. Ya han empezado las amenazas a los que continuaban en la plaza. Confío en que tengan éxito en su empeño. Se lo merecen.

Jajaja. De nuevo vuelve a tener Vd. razón. Muchas grandes obras adolecen de ellos. En primer lugar debo decirle que lo de "serios" fue exagerado y pensé después en cambiarlo pero no tuve ni tiempo. Más bien digamos de tiene "algunos" problemas. Eso según los entendidos que, a mi, siempre y por motivos primero nostálgicos y después de gustos, siempre me atrajo especialmente esta obra.
En todo caso no es una obra que hace historia pero a mí si me parece una gran obra y si he dicho lo contrario, es para darme de tortas. Y además, la música es como un libro o un amigo: no siempre es el mejor el que más nos gusta.
Dele un beso a su indomable pirata, a su deliciosa compañera y un abrazo bien grandote para Vd.

Martine dijo...

Luego de tribulaciones varias y con algo de retraso, Vengo a por esta clase MAGISTRA, ma Petite Comtesse..lo hago con la humildad de una alumna poco versada , justo es reconocerlo, pero aplicada, la prueba es que volveré a leer y escuchar de manera pautada todos los apuntes..Es un honor asistir a tus Clases ,dadas con este cariño y esta paciencia.. much@s somos deudores de tus enseñanzas, muchísim@s.. gracias mi muy querida Petite Comtesse.


Mille et un bisous,ma Chérie, je sais à quel point nous nous réjouissons ensemble ;) de ce Nouveau Monde qui semble naître avec succès dans ce vieux Continent, berceau de l'Humanité..

Freia dijo...

Ma petite Martine... ¡mira que eres sagerá ;-p! Magistra, deudores de enseñanzas, jejeje. En vez de provenzal podías haber nacido andaluza (por aquello de seguir el tópico y que nos perdonen María, Isabel o Luisa).

Confío en que las tribulaciones hayan terminado finalmente en solo un susto o, en todo caso y como mucho algún punto quirúrgico.

Yo también voy siguiendo la situación (ahora es también Irán), a medias entre el temor y la esperanza.

Mille bisous, ma chérie.

anarkasis dijo...

ummmh. He visitado algunos paises musulmanes, Egipto también,y no me dió la impresión de que deseen más libertad, tampoco me pareció que supieran de ese concepto, son bastantes deterministas, y con un nivel cultural muy muy bajo, otra cosa es que estén hasta los cojones de que todo pase de una sola manera determinada, y deseen cambiar el tercio de quien determine que cosa...(ojalá me equivoque)
El 3º movimiento sobre todo el empiece me recuerda excesivamente al sordo, luego con los oboes parece una del oeste, falta Jon Wayne corriéndole luego detrás los indios...
bueno, luego un vals ¡¿!, luego una jota..
pues eso.
que un abrazo

Freia dijo...

Querida Anarkasis, yo creo que tiene Vd. razón en una buena parte pero pienso que la globalización dichosa sí que está cambiando algunas actitudes vitales y políticas. De acuerdo en que suelen ser deterministas, pero ésta ha sido un movimiento fundamentalmente iniciado por jóvenes, que quizá no participen tanto de esta forma de ser y que, desde luego y Vd. bien lo ha dicho, están hasta el moño de pasar hambre, de no tener trabajo o de malvivir con sueldos de miseria. Probablemente no quieren ir a buscar "mejores condiciones" en otros países sino tenerlo en el suyo propio. De todas formas, aún es tan incierto el futuro que debemos cruzar los dedos y confiar.

Con respecto a su oreja musical he de decirle que, ¡¡¡BINGO!!! A mi entender es muy beethoveniana el parte del primer movimiento y en el tercero, tanto en el scherzo como en el trío. Especialmente en todo lo relativo a las danzas populares. Que sepa Vd., querida, que la jota no la he oído por ninguna parte... ni siquiera la muñeira y mire que lo céltico se le acerca un poco. ;-pp. Es Vd. un poco lianta, que lo sepa.

Fasolt le envía recuerdos a sus ínfulas y Fafner dice al respecto, que menos rollos caperucita y que se vean de una vez, que una cosa es predicar y otra dar trigo. Vd. sabrá de qué están hablando, querida.

En todo caso, vaya mi abrazo más amable para mi Anarkasis.