Un regalo de Sergio Astorga

lunes, 15 de agosto de 2011

La magia de lo primitivo y lo pequeño

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Nuno Gonçalves - Martirio de San Vicente (detalle). ca. 1470. Óleo sobre tabla de roble. Museu Nacional de Arte Antiga. Lisboa. INV.: 1549 PINT (foto: Paz Juan).


La ciudad tiene el andén mojado y remolón cuando llego a primera hora de la mañana. Acaba de llover. Es un martes apacible y fresco del apenas estrenado agosto.

El parque cercano a la estación, a la que da nombre, me sorprende con su fuente por fin restaurada y libre de maderamen y andamios y yo sorprendo a sus pavos reales todavía dormitando en las ramas más altas de los árboles. Sigue siendo ese rincón agradable por el que se puede caminar con calma, a salvo de los automóviles y el ruido del cercano y ruidoso Paseo. Hay camelias blancas, abiertas y cuajadas de gotas. El estanque conserva el encanto de siempre.

Atravieso hacia el centro oyendo el ruido de los cierres que se levantan, a compás, según voy pasando. Hay anuncios de exposiciones de Marino Marini y Henry Moore con horarios algo estrambóticos. Compro unas tijeras de costura en una tienda llena de navajas suizas y modernos cuchillos de cerámica. Suena la campana de una iglesia.

La plaza mayor se abre luminosa, roja y recién lavada, con trajín de gente que la atraviesa sin prisa y un par de turistas ejerciendo su oficio, cámara y plano en ristre. Me paro a tomar café en uno de los bares y el viejo conde me guiña el ojo desde su pedestal. Hay algún comercio nuevo (o así me lo parece, que la sombra gallega es alargada) al que cedió su sitio alguno que no pudo con el embate de la crisis, pero me alegra ver que la ferretería resiste. Se está bien.

Camino de mi objetivo, me pierdo por los soportales apenas el tiempo imprescindible para comprobar que si antes se los comían las obras, ahora lo hacen los coches con una insistencia digna de elogio. Casi prefería ir saltando entre martilos neumáticos y adoquines sueltos.

Y tras el palacio cuna del monarca de todas las Españas, el que acoge muestras y eventos temporales que merecerían mayor publicidad y visita. Todavía no han abierto, así que me dedico a contemplar las fachadas renacentistas. La restaurada hace dos años está limpia y dorada (o al menos así me lo parece ahora, transcurridas casi dos semanas de la sensación de piedra). Soberbia, como una escultura orgullosa y compleja; impertérrita y condescendiente a un tiempo. Me siento a gusto contemplando ahora la fachada lateral, la del museo. A sus pies, la esquina vacía, el silencio, la calma. Siento que el mundo vuelve a funcionar como debiera.


Taller de Brujas (entorno de Gerard David) - El encuentro de San Joaquín y Santa Ana en la Puerta Dorada (detalle). ca. 1495. Óleo sobre tabla de roble. Retablo del altar mayor de la catedral de Évora. Museu de Évora. INV.ME. 1502 (foto: Paz Juan).



Tengo mucho interés en ver la exposición de primitivos portugueses por varias razones. Una, porque es un período artístico al que he dedicado mucho tiempo (en lo que a España respecta) a lo largo de mi vida. Otra, porque tengo muchas ganas de saber si nuestros vecinos de península sufrieron las mismas influencias estilísticas que nosotros y en qué medida y cómo. Y tercera, porque no sé Vds., mis queridos lectoyentes, pero yo me he pasado varios años de bachillerato, cinco de carrera, dos de doctorado y cuarenta de conciertos, sin haber estudiado una palabra, visto una imagen o escuchado una nota de arte portugués, a excepción de la torre y el monasterio de Belem, el castillo da Penha, en Sintra o los fados melancólicos de Alfama. Lo poco que sé lo he descubierto in situ. Y sí, sé que no tengo perdón pues he estado tres veces en Lisboa, pero nunca he podido visitar el Museu Nacional de Arte Antiga. Y eso que guarda el que para mí es el cuadro más espléndido y soberbio de El Bosco y ya conocen bien lo que significa para mí don Jeroen.
Se me olvidaba. Hay una cuarta y no por ello menos importante razón, y es que se puede fotografiar dentro de las salas con total libertad, siempre que se respete la norma de no usar flash ni trípode.

Y atravesando el patio, el encanto empieza. No ocurre, por supuesto con todos, pero cuando se pueden atrapar cincuenta cuadros en seis salas bajo la mirada de un objetivo que nada perdona, se descubre un mundo paralelo en el detalle.

Huelga decir que ya solo el poder contemplar el San Juan en Patmos o El abrazo en la Puerta Dorada hacen que merezca la pena el viaje. Pero yo no quiero hablarles hoy de influencias flamencas, italianas o españolas. Ni de cómo la era de los Descubrimentos dio origen, en buena medida, al desarrollo de una pintura lusa de excelsa factura. Ni siquiera a través de las imágenes que les traigo podrán hacerse una idea clara de los cuadros expuestos. No quiero que vean, ni pretendo, lo que podrían ver por Vds. mismos, sino compartir hoy lo que esta mañana la lente me devuelve ampliado.

Y es que por detrás de ese mundo fabricado de héroes, santos, vírgenes o personajes principales, a su lado o por encima, en los instrumentos de que se sirven o los ropajes que visten habita otro mundo menudo y vivo. Por un momento hagan el esfuerzo de pensar que no hay Virgen ni Niño, ni circuncisiones en el templo o santos asaeteados. Que los malos no se desesperan por la tortura del fuego divino o que los personajes insignes de la ciudad no aparecen junto a la divinidad, a mayor gloria propia. Las imágenes que el teleobjetivo les mostrará serán nuevas, diferentes. Más hermosas.

Crucen pues la barrera del cuadro y disfruten con la sonrisa de un niño que ocupa toda la pantalla, con los barcos o barquichuelas que ahora han adquirido dimensiones de protagonista. Paséense por los paisajes que decoran y rellenan los cuadros. Fijen su mirada en los pliegues bordados de un vestido, en el broche o la corona de un rey mago, en las manos de una mujer que protege a su hijo.  Descubran el relieve de los rayos o los nimbos divinos, la factura repetitiva y sobria de una torre de oro, las monedas o las palomas ofrendadas sobre un altar, la copa que contiene la mirra.

Cuando los personajes que pasean por esas ciudades imaginadas e imaginarias les salgan al encuentro a caballo o paseando, en el momento en que casi sean capaces de oir el cacareo de las gallinas que picotean en la esquina menor y escondida de un cuadro o justo en el instante en que los peces saltan del agua para escuchar las palabras del buen San Antonio, sabrán que están al otro lado del espejo. Que ese primor que el artista puso en su obra les llega por entero y agrandado. Ni se les pase por la cabeza resistirse a su efecto. Déjense llevar y naveguen por la perfección de lo minúsculo o lo secundario.

No se extrañen pues de que salga tan relajada y feliz de la exposición. Sin saberlo, acabo de descubrir una vez más (permítanme el falso oxímoron) que el verdadero gozo muchas veces está en los detalles, en esos pequeños arbustos y plantas que los árboles del bosque frondoso apenas nos dejan nunca ver.

Por eso la ciudad me regala, a partir de entonces, otra mirada. Y al volver a la plaza mayor me siento, esta vez sí, tranquilamente a disfrutar del sol y la temperatura de primavera. Y me doy el gustazo de dejar ir la vista hacia toda la gente que pasa, ahora ya en mayor número, camino de casa o del trabajo. Y de charlar despacio y amablemente con quien me acaba de vender un cupón para un sorteo extraordinario. Sin prisas, mientras el zumo de tomate se impregna del sabor de la pimienta, la sal y el zumo de limón y el reloj da perezoso las dos de la tarde. 

En ocasiones, deberíamos recordar que lo pequeño puede conducirnos a la magia insospechada de un día perfecto.

Sean pues, mientras puedan, felices con lo pequeño y lo nimio antes de que "el Santo Padre" (sensu lato)  o la SGAE (sensu stricto)  vengan para hacerles pagar por ello.

Buenas, calurosas y somnolientas tardes.



Josquín Desprez (c.1440-1521). Pater Noster/Ave María. Música  de la Capilla Sixtina. Taverner Consort. Andrew Parrot, director. Emi, 1987. Ed. del Prado, 1993.
Exposición Primitivos. El siglo dorado de la pintura portuguesa (1450-1550). Museo Nacional de Escultura. Valladolid, 2011. (fotos: Paz Juan)



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29 comentarios:

emejota dijo...

Un disfrute de entrada, si señora artista. El arte se te escapa entre las grietas de las palabras.
No he estudiado cinco años de arte, pero durante los años de "Comunes" disfruté muchísimo con dicha asignatura, lo cual me trae al recuerdo al catedrático Azcárate, que nos intentaba enseñar lo básico a la hora de mirar a un cuadro. Este a su vez arrastra otros tantos recuerdos que de vez en cuando conviene taponar, ja,ja.
Eso sí, tienes razón, de arte portugués, nada de nada nos enseñaron. Beso.

alucinao dijo...

Muy mal, ein. Traición pura y dura.
¿No se podía Vd., haber esperado unos días para venir a Pucela?
Jajajja, ahora en serio, bonito post.
Por cierto, aún no he ido a ver la expo, después de leer tu reseña no me la pierdo.

Muakiss Freia

RGAlmazán dijo...

¡Vaya entradón! Querida Condesa se nota su amor por el arte y lo transmite magistralmente. Una preciosa entrada que está escrita con pasión y que rebosa sapiencia y amor por el arte. Escribe usted que da gusto.
Un beso y no salga estos días mucho, no vaya a ser que se encuentre con Benito.

Salud y República

Antonio Rodriguez dijo...

Leyéndote no hace falta hacer turismo.
Un beso.
Salud, República y Socialismo

fra miquel dijo...

Hermosísima entrada, querida condesa.
Y este humilde fraile le da las gracias por las maravillosas imágenes que nos ha ofrecido.
Los detalles, lo pequeño, es lo que muchas veces hace que una obra sea grande.
Gracias otra vez
Un abrazo

Txema dijo...

Mi admirada condesa: no me sorprende en absoluto el arte que derrama cada una de las sílabas de este texto maravilloso.

Pero reconozca al menos, que juega con ventaja porque, inspirarse en Lisboa, o tener a Lisboa como inspiración, facilita en gran medida el trabajo, sin que ello suponga un demérito ni desdoro para su buen hacer.

Item más, a estas hotas tempranas la lectura de su texto, emociona el alma y alivia las cuitas que uno pudiera tener.

Gracias por todo ello y, como siempre, quedo a su disposición tras besar su mano, hoy especialmente.

besos

Devaneos de un moderno Peter Pan dijo...

Lo más pequeño es siempre lo que más nos toca la fibra y transforma el ánimo... Ya lo decía Tolkien en sus libros: "hasta un pequeño Hobbit puede cambiar el curso de la historia"... Creo que se me está yendo la pinza, señora. Perdone usía.
Supongo que será el factor sorpresa de lo inesperado. Permítame, también, opinar que, en la realidad no hay magia por ningún lado. Todo es más sencillo. Todo está ahí. Pero hay que encontrar las gafas con las que mirar los detalles...

Y sí, es muy triste que, estando al lado unos de otros, no se estudie ni se sepa prácticamente nada de nuestros vecinos portugueses.

Me alegra que lo pase usted tan bien y disfrute tanto de las exposiciones y los viajes. Me alegra mucho más que lo comparta con nosotros.

Un abrazo, Peter P.

alestedemadrid dijo...

Tu post me acerca otra vez a Lisboa y al placer de callejear, de ver una exposición, de sentarse a tomar algo, de charlar con un desconocido/a. Y tienes toda la razón que teniendo Portugal tan cerca vivamos tan de espaldas a su cultura. Así que me voy a apuntar esta escapada en la lista de deseos para ir cumpliendo en cuanto pueda. Un beso

Martine dijo...

¡Todo y estar de "vacas" acabo de tomar apuntes de una clase magistral!
Merci ma petite Comtesse..
Et ce Bloody Mary (light)dégusté en toute sérénité sur cette Place que je ne connais pas..

Mille bisous.

María dijo...

Cuando me sumerjo en tu relato y me abraza la música y la contemplación de estos cuadros es cuando me pregunto qué puñetas haré yo en esto de la blogosfera.
Esto que tú haces es escribir, esto es narrar y usar las palabras como si fueran bolos en manos de una malabarista profesional.
Gracias por aportar tu don a esta persona que aprende de ti cada vez.

Besos

Txema dijo...

María, estoy totalmente de acuerdo contigo. ¡Cuán pequeño me siento!

Besos.

Freia dijo...

Buenos días a todos.
Habría querido venir antes pero es que me puse tan redonda y gordota al leer sus comentarios que no podía pasar por la puerta de mi estancia de trabajo (y eso que el vano de las puertas de un palacio son generosas) para venir a responderles.

Emejota

¿Estudió Vd. con Azcárate? Vaya, eso sí que es suerte. Aunque actualmente esté un tanto denostado su magisterio yo aprendí muchísimo con su libro de cuadros sinópticos sobre historia del arte desde que tenía 15 años. Aún hoy lo conservo y me sigue solucionando muchas dudas.
Agradezco muchísimo sus palabras y las releo mientras su nocturno de Chopin suena invitando a la tranquilidad y la calma.

Un abrazo grande

Alucinao

Mi nunca bien ponderado Alucinao, no sea Vd. "malo" conmigo. Y no me lo diga dos veces que vuelvo a presentarme por allí a ver si consigo ver a los señores Moore y Marini (que vaya horarios que se gastan Vds. en la antigua capital del Imperio), como excusa perfecta para que me cuenten ese viaje redondo que tantísima envidia me ha dado. Además (y como razón mucho menos importante) me libro de paso de las hordas de gruppies del de las juventudes hitlerianas, que han tomado Madrid literalmente a saco, llenan los espacios públicos de basura puesto que no se gastan un duro en comer como diox manda y abrevan en todas las fuentes habidas y por haber (¡madre mía y se quejaban de los indignados..!)
Lo cierto es que encontré un huequito en que todo estaba tranquilo y fue dicho y hecho: me plante allí por si luego el tiempo hacía de las suyas y no podía. Elegí además un día perfecto: no hacía nada de calor y había poquísima gente. Lo único malo fue no poder verles pero Berlín mandaba.
Una delicia de ciudad tiene Vd., que lo sepa.
Ya verá, cuando visite la exposición, cómo "el segundo plano" es realmente soberbio.

Muakiss hartos de "peregrinos"

Freia dijo...

Rafa

Mi querido don Rafael. Esta condesa siente renacer en su interior aquellos tiempos en que Vd. la halagaba y requebraba a pesar de los chillidos de su vástaga. Sigue siendo Vd. mi admirador favorito. Beso su mano.
¡Uff!, con respecto al asunto de los "atilanos" mejor ni hablamos (valga el ripio). Conozco gente que perdió el sábado un tren de Barna a Madrid porque dieron prioridad a todo este grupo de niños ricos que podían haber ido perfectamente en avión pagándoselo ellos.
No me tire más de la lengua que la bilis la tengo revuelta desde el domingo.

Un abrazo envidioso por no poder estar en la República de Kabila.

Antonio

Ay, don Antonio, mi maestro y mi referente fotográfico. ¡Qué placer tenerle por aquí especialmente en un post sobre fotos.
Gracias por la zalamería. Yo le aconsejo que tome Vd. del brazo a su consorte y cójanse un tren para verla, que merece la pena. Ni imaginar puedo lo que sería Vd. capaz de fotografiar allí.

Un abrazo muy muy fuerte, maezzztro.

Fra Miquel

Me gustan muchísimo sus palabras, especialmente viniendo de alguien que es capaz de hacer auténticas obras maestras, a tamaño reducidísimo. Que se dedica a cuidar, recolocar, ordenar, recrear flores minúsculas, plantas que a los demás quizá les pasen desapercibidas.
¡Vd. sí que sabe lo que es el encanto de lo pequeño y lo primero!
Deseando estoy seguir paso a paso ese experimiento del bonsai baobab (debería Vd. hacerlo público paso a paso en el blog; así sería como si todos pudiésemos participar en ello).
Y todavía más estoy deseando poder conocerlo. El día 11 de septiembre (la diada) finalmente y si nada se tuerce andaré por allí. Me encantará compartir un café o lo que mande la temperatura. Y si los demás se apuntan, montamos una minireunión bloguera.

Una abraçada forta, pater.

Freia dijo...

Txema

Mi buen caballero de Noeraixò. Ha dado Vd. en el clavo. Cuento con toda la ventaja del mundo al inspirarme en una de esas ciudades que amo por encima de muchísimas cosas. La primera vez que puse los pies en Lisboa, allá por 1979. me enamoré irremisiblemente de su luz, de sus calles, de su música. ¡Ay, Lisboa! Son tantas sensaciones unidas a ella...
Vaya, que me ha puesto Vd. melancólica, como los fados. Tanto que pienso que no estaría nada mal una entrada en las Batallas del abuelo Cebolleta, si es que la borrachera de los cócteles de los jueves me da algún momento de sobriedad y lucidez.
Gracias a Vd. especialmente estos días por estar ahí, junto a la vieja guardia.

Un abrazo muy fuerte y cuídeseme, que lo noto bajito de un tiempo a esta parte.

Peter P.

En primer lugar, agradezco su cinta de Tolkien. Más que nada porque no consigo ver la trilogía. Y no es por falta de ganas, se lo aseguro pero cada vez que empiezo a verla me quedo transida o traspuesta (estoy segura de que es un reflejo condicionado, de los de Paulov, porque me pasaba ya con la película de dibujos animados que hicieron hace casi 30 años.
Por lo demás, efectivamente, puede que lo pequeño esté siempre ahí y no sea necesaria la magia. Seguramente es que la magia la provocamos nosotros al mirar con otros ojos (Ay, ay, ay. No debería Vd. provocar a la condesa, que está en edad muy mala y se le disparan los resortes de la cursilería a la mínima de cambio ;-P).

Gracias por compartir ayer el avance entre las hordas paperiles (por lo que comían, más que nada). Un abrazo muy fuerte.

AlestedeMadrid

Pues sí, Aleste (es bonito, Aleste. Suena a personaje clásico), vivimos y hemos vivido siempre de espaldas a nuestro vecino más cercano y con el que hemos compartido hasta largos períodos dictatoriales). Yo no acabo de entenderlo.
Ni se imagina lo que añoro volver a pasear por el Chiado o las rua Douro. Y subir al castillo o al mirador de Santa Lucía y ver la ciudad a los pies... ¡Ay, qué saudade!
Si no hablamos, disfrute mucho, mucho de sus vacaciones merecideas. Un abrazo fuerte,

Freia dijo...

María y Txema

Pero ¡qué aduladores son Vds! Han hecho que las mejillas de esta condesa se arrebolen de contento.
Pero si todo lo ha puesto mi admiradísimo y muy olvidado del gran público Josquin Desprez y los pintores tardomedievales o renacentistas portugueses.
Cada cual tiene su misión en la blogocosa, María. Y no me hartaré de repetir que si alguien es capaz de darle todo su valor a lo pequeño, lo cotidiano, lo que está encima de una mesa es Vd., gaítana. Y no digamos de nuestro Noeraixó, que nos encandila con esa cara B que es Una forma de presentarse.
¡Huy, no! Yo creo que, por fortuna, todos nos vamos complementando en la blogocosa. Yo les encasqueto unos post largos como un día sin pan y todos mis lectoyentes me dan lecciones gratis de política, literatura, música, o el placer de lo diario, lo cotidiano, lo amable (en sentido etimológico del término: que se puede amar).

Un beso y un abrazo bien grandes para los dos y para el consorte ceramista, que anda escondido, pero yo sé que está ahí.

Freia dijo...

Mi querida Martine, no tema que no la he olvidado. Simplemente, es Vd. tan etérea y menuda y delicada que la salté. Mil perdones por ello y subsano mi error modestamente.
¿Es la profesora la que habla de aprender?. Jajajaja, pero si es Vd. quien se dedica a esto. Yo me dejo llevar simplemente de mi hedonismo y la satisfacción de mis placeres (la música y el arte en general).
Y el Bloody Mary era tan light, tan light, tan light que el vodka ni apareció ni se le esperaba, jajaja. Ya sabe que yo únicamente tomo cócteles los jueves y era un martes. Mi hígado no podría permitírselo, jajaja.
Jajaja, como se entere Alucinao, la invita rápidamente a conocer su place.

Mille bisous, ma chérie et bonnes vacances. Disfrute de su tierra. Ya me queda poquito para ir para allá y disfrutarla.

Euterpe dijo...

¡Bravo, volvemos a encontrarnos en esta red de blogs! Gracias por tu comentario y tu consejo; responderé allí para que no haya duplicidad.
Ya de paso vuelvo a dejar a tus lectores mis dos espacios, el musical y el otro, que es menos específico pero también tiene mucho de musical, claro, porque la música forma hasta tal punto parte de mi vida...
En fin, me voy a responderte. Disfrutad todos de un estupendo fin de verano.

alestedemadrid dijo...

Pues antes de irme de vacaciones me doy una vuelta por estos elegantes salones llenos de ilustres visitantes para dar las gracias porque ayer el cartero dejó en mi buzón un paquetito con una maravillosa versión "inclasificable" de las Variaciones por el Uri Caine Ensemble que pienso disfrutar en muchas ocasiones. Un abrazo fuerte

Freia dijo...

Euterpe

Hola Euterpe. Por supuesto que puedes dar a conocer tus dos espléndidos blogs. Pensé que tenía enlazados las dos bitácoras, pero los muchachos de Tzöln se me han resistido. En cuanto pueda subsano el error.
Es un placer volver a tenerla por aquí. Un saludo.

Aleste

(Me parece que se ha quedado Vd. definitivamente con Aleste). Me alegro de que Uri Caine haya realizado el viaje sin incidentes. Ha sido el primero en llegar y los demás van saliendo de la fábrica poco a poco.

Disfrute de sus vacaciones y diviértase mucho. Un abrazo.

Isabel dijo...

Qué belleza de texto, señora mía, me pareció estar al principio de La Regenta, aunque no era la hora de la siesta.
¡Cuánta razón!
Hay todo un mundo paralelo en el detalle.

Como el que nos narra al comprar una tijera de costura.
No es facil fruncir para que queden pligues perfectos semejantes a los que nos muestra esta bella pintura, pero con este texto veo que no hay arte que se le resista, querida Freia.

Un verdadero placer y un fuerte abrazo.

Freia dijo...

Mi querida costurera, es que últimamente he descubierto en las labores todo un mundo pequeño e importante por sus detalles, que me libera de tensiones y me serena. El petit point, el ganchillo, la calceta o los bordados me han descubierto todo un mundo desconocido en el que la paciencia y el amor por el detalle permiten construir una labor bien hecha, artesana y sin prisas. Si mi madre pudiese verme ahora con lo que yo despotriqué de la costura, jejeje.
Y puede parecer una tontería, pero me fijo mucho más en las cosas y en las personas que antes.
Algo habrá tenido que ver Vd. digo yo.

Un abrazo fuerte, Isabel costurera.

Isabel dijo...

Ja,ja,ja, eso mismo dije yo al iniciar mi costurero, ¡si mi madre...!
No sabe lo que me honra que éste haya podido aportar algo a esa relajación suya tan rica y variada.
Y ya que hablamos de costura, le contaré un secreto, en el pueblo, de donde acabo de llegar para ocuparme de otros trabajos, se sigue usando el costurero de la foto, era de mi madre y da su apaño para repasar bolsillos rotos, reciclar cortinas, y todos los usos múltiples que conté al abrir el blog.

Muchos besos y que le cundan sus labores si además es con la finalidad del relajación deseada.

anarkasis dijo...

...ummmh, algo me hace sospechar que te has traído alguna lámina de Portugal,..., porque te vi en la puerta del lidel comprando marcos, y es que no pude bajar del coche a saludar...

Esto, ¿es tan bueno el bosco de allá como dicen?, ¿No se le habrá quedado alguna virgen delateta afuera pegada en la cámara de aquellos lugares?

Saludos y abrazos.

Freia dijo...

Isabel, ¡Qué alegría coincidir en algo más! Yo también conservo el costurero de mi madre, y sus acericos y sus hilos de coser. somos más hijos de nuestro entorno de lo que pensamos. O regresamos con la juventud o la madurez a nuestros propios orígenes, los pequeñitos, los primeros, los que forman parte exclusivamente de nuestras vivencias.
Y sí, me relajan mucho. Sobre todo el bordar. Si la necesito, que la necesitaré, ya le pediré que me eche una mano, costurera.

Por cierto, todavía estoy esperando que me diga qué versión quiere.

Un abrazo,

Freia dijo...

Anarkasis

Jajaja, querida. ¿Así que me pilló Vd. a la puerta del Lidl. Es que mi afán consumista me lleva de vez en cuando a buscar rebajas y chollos.
Cuando habla de la Virgen con la teta afuera, se refiere Vd. sin duda a alguna Virgen de la Buena Leche... Pues ahora mismo no recuerdo ninguna, pero repaso el catálogo, por si mi memoria se olvidó de ella, se la escaneo y se la envío.
¿Qué tal van sus bueyes? ¿Ha conseguido bajarlos del tejado? Espero que sí porque no es sitio para tener a los animalicos.
Tengo todavía por ver la Expo de Roma, si se animan, el sábado les invito a verla. Deme un toque, querida.

Un abrazo

NáN dijo...

Lo que haces usted, Condesa, por nosotros, no tiene precio; como no sea quererla en todos los detalles de su preciosa vida.

Freia dijo...

No sabe hasta qué punto me han emocionado sus palabras ahora que no nos lee nadie, querido Nàn.
Yo me limito a observar (como los búhos) y a traerles a mis lectoyentes la pequeña realidad que descubro. Exactamente lo que Vd. hace al desmenuzar con suavidad los libros para que los incultos de literatura podamos empezar a digerirlos.

Para mí es un un orgullo, un placer y un privilegio poder tenerlo entre mis amigos. Un abrazo grande y suave.

anarkasis dijo...

inicio las vacaciones de los demás a mi me llevan por que les he prometido ser ligera, y decirles al oido palabras que les hagan brotar las risas...de primeras no querían llevarme.
Pero no se pierda algunos tizianos que han sacado a pasear por la galería principal, al resto los han metido en la sala errótica ¡pero que panda de..retrosub.!
no se si estará publicado en el boe-tín ya, pero aprobado lo dieron 10 euros la entrada corazón, + lo que se precise pedir por especial. Dejo pendiente Roma, sniff, y un fuerte abrazo.

Freia dijo...

No tema, querida que ya anduve por la Galería Central. Espero volver a mediados de mes a echarle un nuevo vistazo.
Lamento que Roma tenga que quedarse para mejor ocasión. ¿La sala erótica..? Sea más explícita, por favor.
Vaya, vaya, vaya, veo que sus amantes la están utilizando lo que se dice bien utilizada... Jajaja. No sé si tengo o no que alegrarme...

No se preocupe. Ya tendremos tiempo de deambular por el Prado, querida.

Un abrazo muy fuerte,