Un regalo de Sergio Astorga

martes, 7 de mayo de 2013

Exposiciones múltiples y prolongadas




¿Qué creían, que la condesa no iba a ser capaz de superar la semana? Pues ya ven Vds. que andaban errados. Y es que, en eso de exponerse a varias exposiciones y aunque expuesta a una más que probable sobredosis, esta aristócrata que les relata suele salir de la prueba no solo indemne sino también triunfante. Es más, puedo afirmar sin rubor que disfruté como una menina. Eso sí, el dolor de pies fue de tal calibre que ganas me dieron el último día de colgármelos al hombro y eso que iba con bailarinas para aguantar de la mejor manera posible las colas, las paraditas, los pisotones y el calor.


Bueno, creo que ha llegado el momento de abandonar preámbulos tontos e intentar entrar en materia.


El martes por la tarde, después del ensayo y de comer con la gente de teatro, me fui derechita al Thyssen. Como me había visto obligada a cambiar el recital de piano de Jorge Luis Prats por el ineludible funeral de alguien muy querido -pensaba que tampoco me perdía mucho pues era un sustituto obligado dada la imposibilidad de cambiar las entradas del concierto que tuvo que suspender Kocsis- me tomé la tarde con más calma y me dispuse a disfrutar a pesar de la gente.

La mini muestra de Munch (1 cuadro del barón y 3 de la baronesa postiza) no requería en apariencia mucho tiempo pero sí calma, tal vez porque seguramente son los únicos del noruego que tenemos por aquí. Y porque los cuatro merecen la pena, aunque seguramente venga luego mi querida Anarkasis a enmedarme la plana. ¿Con cuál de ellos me quedé? Pues con el del barón, que solía ser más selectivo que su consorte; y aunque en este caso los de doña Tita merecían aplauso lo cierto es que Atardecer es una pintura ante la que podemos permitirnos el lujo de abandonarnos y dejar que el reloj camine, porque es hermosa con ganas.




De todas formas y ya que estaba allí, decidí darme una vuelta por la muestra de Hiperrealismo. ¡Qué quieren que les diga! A mí esas obras me fascinan. Y me da igual que a sus autores los llamen copistas y que los tilden de faltos de originalidad. Me importa un rábano si proyectan una diapositiva sobre el lienzo o utilizan la técnica del estarcido para traspasar el motivo o cualquier otro truco que quieran... ¿Saben que uno de ellos divide el lienzo de trabajo en cientos de cuadrados de 3 cms. de lado y en pintar una sola de esas superficies minúsculas tarda más de diez días? Y además me gustan mucho, pero mucho mucho los motivos que utilizan: las motocicletas, los coches antiguos, las cabinas de teléfono relucientes, las vistas nocturnas o diurnas de una ciudad... Son impolutos, limpios, perfectos, pulidos. E infinitamente más bellos que una fotografía del mismo motivo, precisamente porque no lo son. Acrílicos, óleos, pasteles incluso sobre lienzo, madera, cartón o cualquier otro tipo de superficie pulida antes o después de la ejecución. FAS-CI-NAN-TES.



Richard Estes. Cabinas telefónicas. 1967. Pintura acrílica sobre masonite. 122 x 175,3 cms.
 Museo Thyssen-Bornesmiza. Madrid


Al día siguiente tocaba viaje y madrugón pero escuchar a Diego y, sobre todo, sentir su abrazo y su alegría compensaba con creces la falta de sueño. Tras el concierto, una comida plácida, una charla tranquila y bienhumorada y un largo y reposado paseo románico-gótico-renacentista completaron el día.

Las únicas que empezaban a no estar de acuerdo con el cerebro y el ánimo eran las extremidades inferiores. Y eso que todavía no sabían que les faltaba lo peor.

El jueves amaneció espléndido, soleado y todavía frío. Autobús hasta la Fundación Canal y exposición sobre Pompeya... Y.. bueeeenoooo. Unos me habían hablado muy bien de ella; otros, no tanto; unos cuantos (los que conocían la ciudad y su museo), habían echado pestes. El caso es que, dentro de que esa entidad se caracteriza más por el sentido didactico de sus exposiciones que por la calidad o exquisitez de lo expuesto pues, para mí, ni lo uno ni lo otro. No les negaré que parte del disguto vino motivado porque las salas estaban a rebosar (y eso que era pronto) debido al afán recaudatorio de los organizadores. Así no hay forma de ver ni disfrutar nada. Otra, porque no aportaba prácticamente nada nuevo a lo tantas veces escuchado y visto en reportajes, recreaciones o películas. Y una más porque las cartelas informativas de las piezas eran tan deficientes -prácticamente ninguna pieza estaba datada y no todas eran de la época de la erupción y en muchas de ellas no se indicaba procedencia o material- que el supuesto contenido instructivo de tan magno despliegue se quedaba en algo casi casi teórico.



Joven mujer escribiendo. Fresco de Pompeya. Siglo I d.C. Museo Arqueológico Nacional de Nápoles


Ahí sí que los pies empezaron ya a dar muestras de enfado serio por no decir directamente de cabreo supino. Pues, ni por ésas. Decidí castigarlos un poquito más y marcharme a ver, aunque fuera brevemente, la de Durero.

Y ¡qué gozada, mis queridos lectoyentes! No pude estar más que una hora, con lo que me dio tiempo a hacerme una idea clara de cómo estaba organizada la muestra y ver la sala introductoria con las obras de los grabadores alemanes contemporáneos o inmediatamente anteriores a don Alberto. Y a deleitarme viendo despacio las tres joyas de la corona. Prometí volver con calma al día siguiente, bien pertrechada además de una lupa potente y fiable.


En la mañana del viernes y un cuarto de hora antes de las 10 ya estaba yo en la puerta de la Biblioteca Nacional esperando a que abrieran. Sola, completamente sola en las salas. Todos los grabados para mí. Sin codazos, achuchones, gente que te pasa por delante, ruidos ni estiramientos de cuello para ver algo. Los más avispadillos me dirán y con razón que, después de todo, son los grabados de siempre. Sí, los de siempre, pero soberbios. La colección que la BN posee de las estampas del alemán es excelente. Y cada cierto tiempo la expone o la presta para otros eventos. Pero no siempre saca toda la artillería pesada a la vez y para la misma muestra. Y esta vez se lucieron bien. El tiempo pasaba volando entre buriles, xilografías y algún que otro aguafuerte. 

Y de entre los primeros, la trilogía de oro: San Jerónimo en su celda,  la Melancolía y el caballero, la muerte y el diablo.



Albrecht Dürer. El caballero, la muerte y el diablo. Buril 248 x191 mm. Biblioteca Nacional. Madrid


Alguno de Vds., lectoyentes míos, sabrá del enorme placer que puede haber en recorrer un grabado original a medio palmo de la nariz y con una buena lupa. 

Y los minutos corrieron tanto que cuando finalmente terminé de ver la sala IV, caí en la cuenta de que una hora impresa en una entrada para otro nuevo sitio me exigía salir de allí deprisa y corriendo. Cuando me marchaba había gente pero se podía ver con holgura y tranquilidad. No quiero ni pensar qué habría pasado si esa misma exposición hubiese tenido lugar en el Prado, siendo anunciada a bombo y platillo por los medios de comunicación. Me apuesto las ínfulas a que la cola daría un par de veces la vuelta al museo llegando hasta el Botánico.

El siguiente y último lugar andaba cerca y tocó ir andando. Excuso decirles los improperios que salieron de mis augustos pinreles.

Y es que habíamos llegado a las dos últimas exposiciones. Gracias a la previsión de quien esto les cuenta, no tocó hacer cola -que la había y enorme, por cierto- pero sí que es verdad que a los maltrechos pies les esperaban las dos exposiciones más largas y con mayor número de obras de toda la semana.


V.v.Gogh. Autorretrato. 1887. Óleo sobre lienzo. Musée d'Orsay, París. 



Ya vendrá ya Anarkasis a decir que si tal y que si cual y que los cuadros de Orsay que le prestan a la Fundación Mapfre son siempre los desechos y cosas por el estilo. Pero que no, que no, que había Van Goghs -varios- Pissarros, Renoirs, Picassos, Derains, Vuillards, Renoirs, Toulouse-Lautrecs, Anglada Camarasas, Casas, Sargents, Monets, Sorollas, etc., etc., etc. Y totalmente de acuerdo con la tesis sostenida por algunos de que en los últimos dos años han dado más exposiciones de impresionismo, postimpresionismo y movimientos adláteres o satélites que en toda una década. Que sí, que sí, que tienen razón. Incluso se la concedo en parte a quienes sostienen que son estilos muy al gusto de los empleados de banca -que como todos Vds. saben somos el símbolo más evidente de la mediocridad-. Pero cuando uno se planta delante de la fachada de la catedral de Rouen a mediodía tiene la absoluta convicción de que algo de aquella transgresión decimonónica pervive en los lienzos del viejo y querido barbudo don Claudio. 


V.v.Gogh. Las caravanas, campamento gitano cerca de Arlés. 1888. Óleo sobre lienzo. Musée d'Orsay, París. 


A estas alturas de la semana expositiva sentía subir tales insultos provenientes de la parte de mi anatomía que me sostiene y dirigidos a mi aristocrática persona, que decidí que hasta ahí podíamos llegar. ¿No quieres caldo?... ¡pues dos tazas! A mí se me iban a poner chulos a estas alturas de la película... ¿Qué mejor forma de desentumecerlos y deshincharlos que un buen paseo con paraditas cada dos por tres, que sé que es lo que más les puede fastidiar en ese estado?

El viernes terminó pues de caseta en caseta de la Feria del Libro Antiguo y de ocasión porque adoro las librerías de viejo o de lance y no puedo resistirme al olor a papel húmedo y mohoso que desprenden algunos ejemplares. Y conmigo se vinieron varios libros antiguos de la colección Austral a 3 euros por barba (Lope, Berceo, el Marqués de Santillana, Zamora Vicente), todo un catálogo de estampas del Museo del Prado por 5 euracos y una sorpresa para un amigo querido impresa en 1929 y tirada de precio.


Lope de Vega. Poesías líricas. Colección Austral. 5ª ed., 26/04/1966. Ed. Espasa-Calpe. Madrid


¿Qué les ha parecido la semana expósito-festiva? Pues espero no volver a abrumarles con más pero en CaixaForum están  la de Artistas y Chamanes y la de Antes del Diluvio: Mesopotamia. Y luego, la de los dibujos del British Museum y la de La Belleza encerrada en el Prado... la de Dalí, en el Sofidú; la de Paul Klee, en la March; la de Pissarro, en el Thyssen, la de De El Bosco a Tiziano, en el Palacio Real...

Mejor no sigo, que mis pies están empezando a adoptar una figura un tanto grosera con sus respectivos dedos terceros bien enhiestos...

Y para rizar el rizo, les dejo con Mussorgski, al que seguro seguro que le ocurría lo mismo que a mí y tenía que salir deprisa y corriendo a ver las exposiciones que le cerraban en esa misma semana, por lo que el buen hombre acabó componiendo la música que hoy les traigo, de purita obsesión que cogió de tanto exceso cultural.

Que la vida y la primavera les sean propicias y que sean felices ahí fuera.

Buenas noches.


M.P.Mussorgski (1839-1881). Cuadros de una exposición. Orquesta Filarmónica checa. Karel Ancerl, director. Grabado entre 1964 y 1968. Supraphon, 2002.
1 - Paseo // 2 - I. El gnomo // 3 - Paseo // 4 - II. El viejo castillo // 5 - Paseo // 6 - III. Las Tullerías //
7 - IV. Bydio // 8 - Paseo // 9 - V. Polluelos en el cascarón // 10 - VI. Samuel Goldenberg & Schmuyle
11 - VII. Mercado en Limoges // 12 - VIII. Catacumba (Sepulcrum romanum)  // 13 - Con mortuis in lingua mortua  // 14 -  IX. Baba-jaga // 15 - Gran Puerta de Kiev.



9 comentarios:

Alejandra Sotelo Faderland dijo...

Magnificos cuadros y exposiciones que has recorrido. tambien me ha fascinado el hiperrealismo, tecnicas por demas dificiles a veces!

debatz dijo...

Ja, ja, ja, pone usted señora condesa a nuestra Anarkasis cual abuelo Cebolleta agitando el bastón por los pasillos de todos los museos de Madrid. Es broma.

Me quedo con las ganas de saber de lo antediluviano que ponen en Caixa Forum. Lo tengo con una x, por si me paso por ahí antes de que se lo lleven al Museo de San Telmo, !juas!

Tengo también ganas de conocer a Klee en vivo y en directo, pues tiene un nosequé, que no se que de que, pero estoy seguro de que me dejaría un delicioso sabor de boca. Algo más dudoso, que es mi estado natural de existencia, me tiene lo del hiperrealismo...

Por cierto, ¿el atardecer de Munch tiene fantasma, es un defecto físico, o cosa de la foto? Curioso, pues reinterpreta la cosa.

Y, bueno, dejo de desvariar que la montaña rusa a la que tiene sometido a mi temperamento este tiempo cambiante, me hace escribir con muy poco sentido.

Salud!

Isabel dijo...

Qué bien que nos ilustres de todo lo que hay y que ansío ver.

Siempre es un placer leerte.

Un abrazo.

Condesa Freia dijo...

Alyx

Sí, lo cierto es que las disfruté mucho. Esta semana ha sido, por contra, de conciertos. Ya ve, mi querida diosa-bruja que no paro.

Sus novios me siguen teniendo fascinada.

Un abrazo muy fuerte.

Condesa Freia dijo...

De Batz

Mi querido Charles... Es que nuestra querida Anarkasis es siempre muy crítica con las manifestaciones culturales de la Villa y Corte. Gracias a ella, por fortuna, la espada de Damocles pende sempiterna sobre los directores de ciertas instituciones culturales de este país. Zugaza huye despavorido cuando la ve correr hacia él despendolada.

Pues Mesopotamia le esperará hasta el 30 de junio, lo mismo que el de Berna. Pero podrá ver La Belleza Encerrada (De Fra Angelico a Fortuny), en el Prado; Pissarro y De van Eyck a Magritte, en el Thyssen y Dalí en el Reina Sofía. Y habrá exposición de verano en el CaixaForum y la Mapfre. No se preocupe, que haber siempre hay unas cuantas.

En el Atardecer de Munch hay un reflejo de quién hizo la fotografía. Y también una figura masculina de color negro, al fondo, que parece más un fantasma que un caballero gentil ayudando a desembarcar a una dama.

Y Vd. nunca escribe con poco sentido. Podría Vd., como Baudelaire, aconsejar a los jóvenes escritores...

Un abrazo bien grande, Charles.

Condesa Freia dijo...

Vd. descanse, mi querida costurera, hasta que esté buena del todo.

Un beso muy fuerte y déjese llevar por la fiebre.

Anarkasis dijo...

Bueno chiqui usted no me perdone la tardanza, le leía a medias, mientras curraba, y un teléfono me lo dejó todo pendiente. Luego ya, la desidia primaveral y el poco tiempo, que no lo encontré, así que no me perdone.
Peazo paseo se pegó, ha visto en unos días más que yo en todo el año.
No le enmiendo ni una coma, la baronesa no tiene ni el ojo ni la convicción de compra que su ex, y menos mal que tiene un equipazo de gente alrededor,.. la dejan sola un mes y la tangaba hasta yo misma.
Me he quedado con algo, ¡lo de la lupa!, No me parece mala idea para algunas cosas... verás tu un día el cebolleta con la lupa puesta...
un abrazo, y parece que se repone Isabel
Salud de todas maneras.

Freia dijo...

Jajaja, querida. Ve como siempre vendrá detrás alguien que tardará más que Vd. Anda que no he tardado en contestarle. Es que a mí también se me amontona el trabajo y el teléfono y de la astenia primaveral mejor ni le hablo que luego tó se sabe.

Lo de la lupa para mí se ha convertido en imprescindible cuando veo grabados o piezas pequeñas, de modo que para la nueva expo del Prado la vamos a necesitar de todas todas... A ver si encontramos la belleza escondida.

Millones de besos a sus amantes y uno solo pero bien grande para Vd., querida.

Freia dijo...

Jajaja, querida. Ve como siempre vendrá detrás alguien que tardará más que Vd. Anda que no he tardado en contestarle. Es que a mí también se me amontona el trabajo y el teléfono y de la astenia primaveral mejor ni le hablo que luego tó se sabe.

Lo de la lupa para mí se ha convertido en imprescindible cuando veo grabados o piezas pequeñas, de modo que para la nueva expo del Prado la vamos a necesitar de todas todas... A ver si encontramos la belleza escondida.

Millones de besos a sus amantes y uno solo pero bien grande para Vd., querida.