Un regalo de Sergio Astorga

viernes, 14 de noviembre de 2014

Bagatelas XXXVII: Viaje lluvioso



A Luis, donde quiera que esté







A los días de lluvia les gusta zascandilear por el pasado.

Y a veces regresan de él con recuerdos inútiles y hermosos que dejan caer despacio sobre la falda antigua.

La memoria entonces se despereza y canta.


Paoli, G.- Perduti (Perdidos). En el álbum Per una storia (Por una historia). Grande Lontra, 2000.

4 comentarios:

María A. Marín dijo...

Uno se cree
que las mató
el tiempo y la ausencia.
Pero su tren
vendió boleto
de ida y vuelta.

Estos otoños que nos dejan para tomar porsaco...

Besos grandes.

Freia dijo...

Querida María, ¡qué gusto charlar un poquito contigo!

Mi recuerdo de Luis no es triste en absoluto. Tampoco el otoño. Fue uno de mis grandes amores y la lluvia del otro día me trajo a la memoria una situación vivida con él muy parecida a la que cuenta la canción de Paoli. Me di cuenta de que el tiempo se encarga de seleccionar muy bien aquello de lo que nos acordamos y también de que lo había querido mucho.
Murió hace casi 15 años pero su imagen está ahí nítida y nada triste.

Un beso enorme María.

Anarkasis dijo...

Ni muerto lo dejas en Paz

un vivo abrazo, y recuerdos





Freia dijo...

Anarkasis

Tienes razón. Yo creo que la mejor manera de no olvidar a los muertos es no dejándolos en paz

Beso grande, querida.