Un regalo de Sergio Astorga

domingo, 23 de agosto de 2015

Sexta canción de amor desesperada: amor en retirada








Amor desolado. Amor sin esperanza ni retorno. Amor que se rindió.

Amor que llora lo que ya nunca será, que añora cuando era feliz con el amado o  que reniega de la inconstancia y el abandono de éste. 

Amor que acaricia la idea del suicidio y habla a menudo del fin.  Pero persiste en su camino. En un camino que seguramente no le lleve a ninguna parte. En un intento de huir del dolor o probablemente de sí mismo. 

Amor angustiado e inquieto que se promete en voz baja no volver a enamorarse. 

Amor que atraviesa paisajes blancos, sin principio ni fin. Amor sin futuro.

Amor desarmado y solo que se bate en retirada. Ha perdido la batalla y la guerra.

Amor de invierno. Amor de crepúsculo. Amor herido de muerte. 



Buenas noches

Como un extraño llegué,
Parto también como un extraño.
Mayo fue benévolo conmigo
Y me dio muchos ramos de flores.

La muchacha habló de amor,
Su madre incluso de boda.
Ahora el mundo es tan lóbrego,
El camino está oculto por la nieve.

No puedo elegir
La hora de mi viaje,
He de encontrar el camino
En medio de la oscuridad.

Me acompaña una sombra
Que proyecta la luna
Y por lo blancos campos
Busco huellas de animales.

¿A qué permanecer más tiempo
Y que me echen?
¡Qué aúllen los perros aturdidos
Ante la casa de su amo!

El amor gusta de vagar sin rumbo
-Así lo ha hecho Dios-
De una lado para otro.
¡Así lo ha hecho Dios!

El amor gusta de vagar sin rumbo
-Así lo ha hecho Dios-
De una lado para otro.
¡Así lo ha hecho Dios!

No perturbaré tus sueños,
Sería horrible para tu reposo.
No escucharás mis pasos.
¿Chito, chito... la puerta está cerrada.

Cuando paso por ella te escribo
En la puerta "Buenas noches"
Para que puedas ver
Que he pensado en ti.



Pero no me resisto a que escuchen entero el Viaje de invierno porque una sola canción no es capaz de mostrarles toda la nostalgia de la pérdida y la partida. Es un viaje hermoso, triste, desolado. Como la nieve, como el invierno, como el desamor.
Les aseguro además que poder ver y escuchar a Brendel y Fischer-Dieskau juntos representa un privilegio en esta grabación irrepetible.
Mientras escuchan sus versos, piensen en todo lo contrario y denle cancha a la felicidad.


F.P.Schubert (1797-1828) - Winterreise (Viaje de invierno). D911, op. 89. Sobre poemas de W. Müller. 1827.  Dietrich Fischer-Dieskau, barítono. Alfred Brendel, pianista. Grabado en Sender Freies, Berlín, 1979. Vía Desi Konstantinova.

2 comentarios:

sergio astorga dijo...

Que bello invierno. Vengo y me voy. El camino sigue lóbrego, pero habitable.
Schubert en el corazón caliente.
Abrazos Condesa

Paz Juan Robledo dijo...

Schubert siempre, querido abarrotero.
Le deseo un camino ancho y plano.
Un abrazo.